La película, escrita, dirigida y producida por José Luis Nacci y Elena Konieczny, propone un acercamiento íntimo a la vida artística y cotidiana del concertista Antonio Formaro. Lo hace, sin recurrir al formato tradicional de entrevistas ni estructurarse como una biografía convencional. La cámara acompaña a Formaro en ensayos, momentos previos a sus presentaciones, clases, su actividad radial y encuentros familiares. El recorrido incluye un recital en el Teatro Colón, una presentación junto a la Orquesta Estable del Teatro Argentino de La Plata y una gira por Chile que llega hasta el Museo Claudio Arrau, donde el pianista rinde homenaje al legendario intérprete chileno.
El film se estrenará el 1° de octubre a las 20 horas en el Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635, CABA) donde continuará en cartel hasta el día 8. También podrá verse el 9 de octubre a las 19 horas en la Sala Norita Cortiñas, EEII ATE Cultura (Moreno 2654, CABA), y el 15 de octubre a las 20:00 en la Sala Lúcida, de Av. Cabildo 4740, también de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Uno de los ejes centrales del documental son los viajes que Formaro realiza por localidades del interior argentino en busca de pianos abandonados. La película registra una de esas expediciones al Teatro Brazzola de Chascomús. Para los realizadores, esos instrumentos representan más que objetos musicales: forman parte de una memoria vinculada a los intérpretes y a los escenarios que los albergaron.
La obra también se detiene en los momentos de concentración y soledad del artista, con ensayos, dudas, silencios y conversaciones con otros músicos que revelan el proceso antes y después de subir al escenario.
Formaro, nacido en Wilde (provincia de Buenos Aires), debutó en el Teatro Colón a los 17 años. Se ha presentado como solista con formaciones como la Orquesta Sinfónica Nacional, la Orquesta del Teatro Argentino de La Plata, la Sinfónica de Lima y la Orquesta de Cámara de la Gewandhaus de Leipzig. Formado en el Conservatorio Nacional Carlos López Buchardo, completó estudios en Italia y Alemania, es licenciado en composición y doctor en música. Desarrolla actividad docente en conservatorios de Buenos Aires y recibió el Premio Konex como Mejor Pianista, además del reconocimiento de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina como Mejor Solista Instrumental.
Rodado en 4K, el documental cuenta con fotografía de Florencia Velozo y Luciano Nacci, montaje de Nacci y música del propio Formaro. La propuesta invita a descubrir no solo la trayectoria de uno de los pianistas argentinos más destacados, sino también su mirada sobre la memoria musical del país a través de los pianos olvidados.
NOTAS DE LOS DIRECTORES
“Retrato de un Pianista no es una biopic ni sigue un formato de entrevistas, sino que busca descubrir la dimensión humana y artística del músico Antonio Formaro a través de momentos: sus ensayos, sus esfuerzos y dudas, la soledad, sus silencios, los instantes previos a su ingreso al escenario, las conversaciones con otro pianista o con la directora de la orquesta o bien con sus hermanos. Por medio de todas esas escenas de su cotidianeidad, se intenta develar quién es el artista que viste el frac para enfrentarse al público”, señala Elena Konieczny. Y agrega: “Fue mi hermano, Leonardo Konieczny, también músico, quien nos acercó a Antonio al recomendarnos su programa radial mientras armábamos un proyecto sobre Chopin. El impacto fue inmediato cuando lo entrevistamos. Su relato tenía la fuerza y el magnetismo que parecía borrar la distancia del tiempo, como si el propio Chopin hubiera tomado su voz para revivir su época y su música. A partir de ese momento, nos pareció que, si bien Antonio Formaro gozaba ya de un prestigio en el mundo de la música clásica, la magnitud de su talento merecía ser retratada en un documental”.
“Al adentrarnos en su universo, antes de presentarle nuestra idea, el asombro fue inevitable. Descubrimos que su pasión por el piano lo llevó a recorrer pequeños teatros del interior del país en busca de pianos olvidados, pero Antonio no buscaba instrumentos; buscaba almas dormidas que alguna vez vibraron en manos de los más grandes maestros. Nuestro documental revive ese ritual, y lo acompañamos en un viaje hacia un teatro de provincia para rescatar del silencio a un piano guardado en la oscuridad. En sus manos y a través de su mirada, aquel instrumento deja de ser madera y cuerdas para convertirse en un protagonista más de nuestra película”, explican Nacci y Konieczny.






