Es cierto que históricamente se asoció la llegada de la primavera con el renacimiento de los vinos rosados. Eso tenía que ver con que suelen ser los primeros del año en salir al mercado. Y tanto su aspecto como sus aromas y sabores se asocian con el regreso del buen clima y el reflorecimiento de la naturaleza, invitando a disfrutar nuevamente más tiempo al aire libre. Pero hoy son varias las opciones refrescantes que tienen los amantes del vino, ideales para esta época del año. Claro que, por sus características, los vinos rosados son de los más preferidos, porque no solo refrescan el paladar, sino que además se lucen por sus aspectos. Pero en la Argentina la vitivinicultura viene avanzando a pasos gigantes, y más allá de que las bodegas están elaborando los mejores vinos de su historia, hay nuevos vinos que también son muy adecuados para disfrutar justo cuando el sol vuelve a calentar. Todos tienen como característica fundamental su frescura, dada por la acidez vibrante, como la de los rosados o más. También sus colores, que transmiten suavidad y liviandad. Por un lado, están los vinos espumosos, que desde hace años rompieron con la estacionalidad y se disfrutan todo el año. La otra categoría que está en boga es la de los vinos naranjos, que son blancos elaborados como tintos. Es decir que, a diferencia de los vinos blancos, el jugo se macera con las pieles. Esto aporta más cuerpo y frescura, y esa acidez también resalta las texturas en boca. Y también llegan los primeros blancos y tintos del año que, servidos refrescados, también se disfrutan mucho al aire libre.

LOS CARDOS PRIVATE COLLECTION MALBEC 2025
Bodega Doña Paula, Mendoza, Luján de Cuyo ($9.000)
Puntos: 89
Las uvas para este flamante tinto provienen de Finca El Alto, ubicada en Ugarteche, una de las regiones más representativas para la elaboración de Malbec en la Argentina. Y los viñedos ya tienen entre 20 y 45 años, lo que explica los aromas y sabores expresivos y a la vez equilibrados de este tinto. Joven, fresco y con texturas vivaces, ideal para servir seguido en la mesa.

TRAPICHE COSTA & PAMPA ALBARIÑO 2025
Trapiche Costa & Pampa, Buenos Aires, Chapadmalal ($31.500)
Puntos: 91
Ezequiel Ortego es el enólogo de la primera bodega de influencia oceánica del país, una de las pocas que elabora Albariño, desde hace más de diez años. Esa experiencia, junto con la adaptación de las plantas, le permite al hacedor lograr un blanco vibrante, de aromas y paladar austero en sus sabores, y con texturas que le dan carácter. Ideal para acompañar frutos de mar y pescados.

ANAIA GRAN VIOGNIER 2025
Anaia Wines, Mendoza, Luján de Cuyo, Agrelo ($32.500)
Puntos: 91,5
Siguen siendo muy pocos los Viognier en la Argentina, y menos los que realmente ostentan buen carácter varietal como este, elaborado por Gonzalo Serrano Alou. Todavía se lo siente joven y con los aromas leves tostados de la crianza que comparten escena con las frutas blancas típicas del cepaje. Su paladar es franco y amplio, con notas florales y un final untuoso, bien equilibrado por la frescura.
TIPS CONSUMO
Uno de los maridajes globalmente reconocidos y más festejado por los paladares conocedores es el del porto (vino fortificado portugués) con el chocolate. Sin embargo, el marketing vínico –en su afán de crear nuevas ocasiones de consumo– ha impulsado a sugerir que también todos los vinos tintos con cuerpo maridan bien con chocolate. Pero el quid de la cuestión es si ambos productos se potencian o perjudican cuando conviven en una experiencia gourmet. Si bien el siglo XXI dejó en claro desde su comienzo que el famoso mito del maridaje uno a uno ya forma parte del pasado y que no es necesario sentarse a una mesa para poder disfrutar del vino, se sabe que en la combinación de bebida y comida se abren nuevas dimensiones de placer. Algo muy personal que solo puede ser apreciado por aquellos con intenciones de recorrer ese camino. El porto es un vino único por concepción (fortificado, es decir encabezado con alcohol), cultura y sabor. Y una buena combinación entre vino y comida se da cuando ambos salen beneficiados. Pero, para muchos, también el vino tinto y el chocolate lo logran.






