[TERMAS DEL URUGUAY] LA COMBINACIÓN IDEAL: SALUD, BELLEZA Y NATURALEZA

El litoral termal oriental, en la frontera con la Argentina, con sus seis complejos representa una alternativa de turismo sumamente atrayente y, además, con beneficios medicinales. Por caso, las termas del Arapey, un lugar maravilloso en toda época del año.
El litoral termal oriental, en la frontera con la Argentina, con sus seis complejos representa una alternativa de turismo sumamente atrayente y, además, con beneficios medicinales. Por caso, las termas del Arapey, un lugar maravilloso en toda época del año.

Transcurrían los años 40 del siglo XX, al ritmo de un planeta que se zambullía en una monstruosa guerra. Urgían las oportunidades de hacer dinero y, en ese sentido, la fiebre por el petróleo provocaba poco menos que locura. Ya se lo llamaba oro negro y proliferaban las perforaciones. La menor posibilidad de que surgiera un chorro denso y negro podría representar fortunas inconmensurables al dichoso que tuviera esa porción de tierra, y hacía que se realizaran excavaciones por aquí y por allá, en los lugares más inverosímiles. Se cuentan leyendas, incluso, sobre campesinos que, sin mayores respaldos, pero con elevadas pretensiones, llamaban a realizar pozos de toda índole, más o menos profundos, en el deseo de que los dioses estuvieran dispuestos a cambiarles sus destinos. 

A todo esto, el río Uruguay, en el sur del planeta, desde todos los tiempos invita a deleitarse con un recorrido que atraviesa lagos, montañas, ríos, llanuras, sierras, mares, todo eso junto a los distintos horizontes del territorio sudamericano. El río nace en la Sierra Geral, en Brasil, y en la confluencia con el río Cuareim se zambulle en el inicio de la frontera entre Uruguay y Argentina y no acaba hasta la desembocadura del Río de la Plata, en el paraje de Punta Gorda. Unos 1770 km, nada menos, con una particularidad al tocar el territorio oriental: allí se hace más delgado y, como una inequívoca señal del destino, se entrelaza con el extremo sur de uno de los reservorios de agua subterránea más imponentes del planeta, el Sistema Acuífero Guaraní, área de más de 1,1 millones de km2 que abarca la Cuenca Hidrográfica del Plata, desde la del Paraná hasta la Chacoparanaense. Comprende parte de cuatro países (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y nutre a más de 11 millones de habitantes. 

Ese subsuelo fue descubierto por los aventureros de los 40. No tiene petróleo, pero sí está constituido por otras de las riquezas de la tierra que deslumbra: la reserva de agua, que en distintas regiones de su extensión adquiere características geotermales.

Los Altos del Arapey Club de Golf & Hotel Termal, un cinco estrellas situado en las termas del Arapey, en el departamento uruguayo de Salto.

TURISMO SALUDABLE

Los buscadores de riquezas, entonces, no hallaron oro negro, pero sí maravillosas fuentes de agua mineral de alta temperatura. Sus virtudes medicinales –agregado intenso, valioso y siempre sorprendente– se fueron descubriendo con el correr de los años. Así ocurrió, por ejemplo, en el primer centro termal construido, Arapey, 80 km al norte de Salto. Allí se encuentra el epicentro de una región que ofrece espléndidas opciones turísticas, potenciadas por las propiedades de esas aguas que afloran casi mágicamente en la superficie.

Ese litoral termal uruguayo creció enormemente en las últimas décadas y muestra un incansable desarrollo turístico, económico y social. La región comprende seis centros termales, repartidos en los departamentos de Salto y Paysandú, ambos con sus capitales, del mismo nombre, ubicadas sobre esa frontera con la Argentina que es, claro, el río Uruguay. Región pujante y con desbordante naturaleza, igual de bella como de agreste, a pesar del paso de los años y del hombre. Esa región, ese litoral, abarca seis complejos bien definidos, con sus características particulares: Daymán, Arapey, Salto Grande, Guaviyú, San Nicanor y Almirón. 

Se trata de un verdadero regalo de la naturaleza, un estupendo callejón saludable, donde se hallan aguas con temperaturas que oscilan entre los 38 y los 46 °C.

Los sectores geotermales del Guaraní toman esas particulares temperaturas en la transferencia del calor natural de la corteza terrestre, que aumenta unos 3,3 ºC cada 100 metros de profundidad. El agua filtra desde la superficie y su temperatura va creciendo a medida que se profundiza en el acuífero, donde en total surgen aguas a razón de 400 mil litros por hora desde los 1300 metros de profundidad.

Es una región con turismo en auge, pero no solo el referido a cuestiones medicinales. Existen múltiples maneras de aprovechar esta consagración de la naturaleza: desde piscinas de variadas extensiones y aguas naturales de diversas temperaturas hasta duchas de relax, chorros tonificantes y baños de burbujas. Un abanico de seductoras opciones saludables, para el descanso y para el bienestar, en contacto estrecho con la naturaleza. 

Una cabalgata o una buena caminata por las praderas aledañas a las regiones termales. Alternativas sumamente atractivas y relajantes.

EL PRIMERO

La ruta 3, una de las más importantes y transitadas del Uruguay, era originalmente la carretera General Artigas. En el kilómetro 548 se debe tomar un desvío: el camino Raúl Gaudín. Se trata de 19 km que paulatinamente se están mejorando para llegar hasta el centro termal del Arapey, el primero del país, orgullo de Salto, cuya ciudad está 80 km al norte.

Su pozo central fue perforado en 1945 por el Instituto Geológico del Uruguay, como en todos los casos, en la búsqueda de petróleo. El predio pertenecía originalmente al Ejército Nacional y en 1953 pasó a manos de la Intendencia de Salto, que gestiona de manera elogiable el sector principal. En la actualidad tiene cinco muy amplios piletones de agua termal, con temperaturas que oscilan entre 27 y 41 ºC, en un complejo de 250 hectáreas, con variedad de hidromasajes, sanitarios y opciones gastronómicas. Sus aguas cuentan con las mejores características del Acuífero Guaraní. Las de Arapey son aptas para consumo humano: se las considera ideales para terapias de relax, con buenos niveles de yodo, hierro, calcio, magnesio y flúor; negativas en arsénico y pobres en sulfatos y nitratos. Además, incoloras en pequeñas cantidades y de tonos azulados en gran volumen. 

El Arapey está abierto todo el año y ofrece servicios diarios de ómnibus desde Salto. Los paisajes son de una increíble belleza, con vistas al monte, a verdes campos repletos de jardines naturales y al caudaloso río Arapey, que es afluente del río Uruguay y nace en las alturas de la cuchilla de Haedo. Este río cursa sobre basalto hasta la desembocadura y acaba en un cauce encajonado interrumpido por rápidos, correderas y saltos de agua que alternan con grandes lagunas. Un complemento extraordinario del complejo de aguas termales, muy atractivo para pesca deportiva y navegación. El complejo está integrado al Hotel Arapey Thermal Resort & Spa (5 estrellas), ubicado a orillas del río, con 202 habitaciones, restaurantes, bares y un snack-bar, gimnasio, salones y un sum para niños, y salas al aire libre para eventos. Claro que en la zona existe una oferta completa de alojamientos de diferentes categorías (ver recuadro), hoteles, bungalows, moteles y extensa zona de camping con servicios.

Una partida de golf para complementar con los beneficios de los complejos termales.

LAS VECINAS

Las termas de Daymán fueron inauguradas en 1957. En los 90 se inauguró el Parque Acuático Acuamanía, el primero de juegos termales de Sudamérica: un extraordinario relanzamiento que amplía la propuesta familiar. A 8 km de Salto, con diez piscinas climatizadas, ofrece la fuente de aguas termales con temperaturas que ascienden hasta unos 44 °C. Cerquita, a 5 km, se halla la denominada Casona del Daymán, un casco de estancia erigido hace más de un siglo, reciclado para recibir con todo el confort al turismo.

Las termas de Salto Grande conforman otro centro que ofrece el departamento, en un predio de 218 hectáreas, de una enorme belleza. A unos 10 km de la ciudad, a la vera del lago de la represa de Salto Grande, cercanas al puente internacional, las aguas emanan a 45° desde una profundidad de 1295 metros. Al lado del complejo se encuentra tanto el Hotel Horacio Quiroga como el Parque Acuático Termal, un centro de recreación de jerarquía internacional con piscinas y entretenimientos.

Ya en Paysandú, las termas de Guaviyú son el centro de un predio municipal de 109 hectáreas, en el km 432 de la ruta 3, en las costas del arroyo de igual nombre. Muy populares por su proximidad con el Puente Artigas, ubicado a solo 60 km. Al norte de la capital departamental, su entorno está desbordado de palmeras yatay (lo que la asemeja a la provincia argentina de Entre Ríos). Las perforaciones originales datan de 1957: sus aguas termales, con una temperatura promedio de 38 °C, son sumamente recomendables por las propiedades curativas y relajantes. Un precioso arroyo permite combinar las termas con una serenísima playa.

Las termas del Almirón se encuentran a orillas del arroyo Guayabo Chico, y con ese nombre se las llama popularmente. Es un exquisito balneario termal de agua salada al que se llega por la ruta 90: está en el km 83,5, a 5 km de la ciudad de Guichón. El centro terapéutico termal es de agua salada a 34 °C. En derredor del complejo hay un hotel, gran variedad de residenciales y un amplio camping.

Finalmente, las aguas termales de San Nicanor tienen un aspecto extremadamente cristalino, debido a los 1104 m de profundidad desde donde se extraen. Son dulces, con una temperatura de 40 °C. Sus propiedades terapéuticas son únicas en la zona. Es un complejo de más de 800 hectáreas desbordantes de tonos de verdes y con cuatro enormes lagos. Una opción distinta al resto, muy particular. 

Como se puede advertir, la región termal uruguaya representa una alternativa de turismo sumamente atrayente en toda época del año. Y además muy saludable.

El río Uruguay tiene diferentes brazos, extensiones, lagunas y arroyos. Todos ellos son propicios para paseos encantadores y deportes náuticos.

CINCO ESTRELLAS 

Se denomina Altos del Arapey Club de Golf & Hotel Termal. Se trata de un imponente resort de cinco estrellas situado en las termas del Arapey. En su web destacan que es el “único en el país en conjugar termas, campo de golf, spa y un exclusivo sistema all inclusive”. Fue diseñado por el arquitecto Miguel Bono y cuenta con 156 habitaciones –20 suites– que fueron distribuidas en cinco módulos, de diseño elegante, amplias dimensiones y gran luminosidad. Ofrece cinco piscinas abiertas de agua termal, de las cuales una es exclusiva y diseñada solo para chicos, y un gran jacuzzi para adultos, con temperatura de 39 ºC. La propuesta gastronómica incluye sala de desayunos, un restaurante internacional, un snack bar y wet bar en la piscina, todo con vista panorámica a lagunas y al río Arapey.

PARA DISFRUTAR 

Además de sus hermosas termas, Arapey ofrece otros atractivos. Uno de ellos es la denominada “Tumba del Soldado”, donde descansan los restos de quien fue el último condenado a muerte en el Uruguay, en 1903. Se encuentra frente al río Arapey y, en su base, una lápida reza “Víctima de su error”. Aunque en realidad no fue un error suyo, sino de sus ejecutores, porque la historia cuenta que apenas unos días antes de la ejecución, el presidente José Batlle y Ordóñez había abolido la pena de muerte. 

Otro paseo recomendable es el de la Gruta Milagrosa: se encuentra en el camino de entrada a las termas, tomando el desvío hacia la derecha: caminando unos 400 metros el visitante se encuentra con una hermosa gruta que contiene una imagen de la Virgen María. 

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