BirdLife International presentó el informe Estado de las Aves del Mundo (State of the World’s Birds) durante la Cumbre Mundial de Rutas Migratorias (Global Flyways Summit), celebrada en Nairobi (Kenia) con la participación de SEO/BirdLife. Publicado cada cuatro años, el documento es una de las principales referencias internacionales sobre el estado de conservación de las aves. Por primera vez, esta edición se centra exclusivamente en las aves migratorias y en las rutas que recorren a lo largo de su ciclo anual.
El análisis ofrece una visión global de la situación de estas especies y de las amenazas que afrontan en un contexto de creciente presión sobre los ecosistemas. Según sus datos, el 45 % de las especies de aves migratorias del mundo está en declive y una de cada nueve se encuentra amenazada de extinción. Las aves marinas y las limícolas se encuentran entre los grupos más amenazados; las especies dependientes de hábitats marinos, bosques y humedales costeros son las que peores tendencias presentan.
La desaparición del zarapito picofino (Numenius tenuirostris), declarada oficialmente en 2025, supone la primera extinción reciente documentada de una especie de ave en el Viejo Mundo (Eurasia continental y África) en siglos recientes. Esta limícola migratoria no se observa de forma confirmada desde febrero de 1995, cuando se registró por última vez en la laguna de Merja Zerga (Marruecos). Su extinción ilustra las graves consecuencias de la pérdida de hábitats y de otras presiones humanas a lo largo de las rutas migratorias. En los últimos 150 años, otras seis especies migratorias han sido confirmadas o se sospecha que se han perdido.
Más allá de las cifras, el informe destaca la importancia de los corredores migratorios. Estas rutas no son simples líneas trazadas sobre un mapa, sino grandes redes ecológicas que conectan humedales, zonas costeras, bosques, áreas agrícolas y otros hábitats esenciales. Millones de ejemplares dependen de estos lugares para descansar, alimentarse y reproducirse durante sus desplazamientos. La degradación o desaparición de uno solo de estos enclaves puede afectar al conjunto de la red.
Para identificar y contribuir a la conservación de estos espacios, BirdLife designa las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA).
Entre las principales rutas migratorias del planeta se encuentra el corredor afroeuroasiático, por el que pasan más de 2.000 millones de aves. España ocupa una posición estratégica en esta ruta por su situación geográfica, entre Europa y África, y por la presencia de humedales, zonas costeras y otros espacios naturales esenciales.
Cada año, millones de aves atraviesan la península ibérica durante sus desplazamientos o permanecen en ella para pasar el invierno. Esta situación convierte a España en un territorio de especial importancia para la conservación de las aves migratorias a escala internacional.
“El papel de España es esencial a escala global, dado que no solo conecta tres continentes, sino que también es la salida al Atlántico de gran número de especies marinas mediterráneas”, recuerda Kiko Álvarez, responsable de la unidad de Espacios y Especies de SEO/BirdLife.
“Nuestra organización no sólo hace seguimiento del estado de conservación de las aves y de los espacios de los que estas dependen, sino que apoya a las administraciones estatales y locales para alcanzar los objetivos de conservación”, añade.
El informe subraya que la conservación de las aves migratorias requiere actuaciones coordinadas a lo largo de toda la ruta que recorren. Las amenazas son numerosas y, en su mayoría, tienen un origen humano: la expansión e intensificación de la agricultura, el cambio climático, la pérdida y degradación de hábitats, las especies exóticas invasoras y las prácticas de caza y captura insostenibles.
El documento señala, no obstante, que existen evidencias de que las medidas de conservación son eficaces cuando se aplican de forma coordinada entre países y a escala de corredor migratorio. Durante la cumbre de Nairobi, representantes de gobiernos, organizaciones conservacionistas, instituciones científicas y entidades financieras respaldaron nuevos compromisos para reforzar la protección de los corredores migratorios, incluyendo la Declaración de Nairobi sobre las Rutas Migratorias y la movilización de más de 6.000 millones de dólares en financiación para la conservación por parte de bancos de desarrollo desde 2021.
“El informe Estado de las Aves del Mundo es inequívoco: estamos perdiendo aves migratorias a un ritmo alarmante”, apunta Martin Harper, director ejecutivo de BirdLife International.






