Las palabras andan libres y cada tanto se anclan sobre el papel porque alguien las toma prestadas para construir una realidad paralela o, simplemente, para expresar un sentir. Y en eso, Mujeres tras las Rejas tiene algo que ver.
Se trata de una organización no gubernamental rosarina que desde hace veinte años dicta talleres en la Unidad N.°5 del Complejo Penitenciario de mujeres de esa ciudad. Van variando con el tiempo, pero el dedicado a la escritura se mantiene firme.
Hay clases de cerámica, poesía, radio, huerta, joyería artesanal, textil y bicicletería que se dan al interior del complejo o en la casa Cristina Vázquez, un lugar de capacitación y acompañamiento para quienes transitan el encierro y su entorno. Hoy, entre ambos espacios, suman aproximadamente 125 las mujeres que asisten a las diferentes propuestas.
Escribir o plasmar lo que atraviesan, vivencian o añoran es parte de un ejercicio que las saca de la realidad que transitan durante las 24 horas los siete días de la semana. Les permite crear otros mundos posibles.
“Escribo para que todo lo que pienso no me atormente tanto la mente”, reflexiona Micaela Ayala, una de las internas que participó del taller en 2025.
Los talleres de escritura son una parte de las resistencias que trabaja Mujeres tras las Rejas. Pero la organización también se propone romper con el mito de la invisibilidad de quienes están privadas de la libertad. No trabajan solas, son parte de la Red Feminista Anticarcelaria de América Latina, presente en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Venezuela.
Esta trama internacional imagina un mundo sin cárceles, donde se refuerce el trabajo preventivo. “No llegar a una cárcel es utópico, pero la única cosa que mueve es la utopía”, reflexiona Lilian Alba, tallerista de Escritura y Narración Oral desde hace cuatro años y parte de la organización.
Quienes habitan en el sistema penitenciario suelen ser las personas olvidadas. En la Argentina, según el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura, al 31 de diciembre de 2024 se registraban 121.443 personas privadas de la libertad, lo que representa una tasa de 258 personas en esta situación por cada 100 mil habitantes.
Haciendo foco en la provincia de Santa Fe y en las mujeres, en 2025, según un informe del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial, el Ministerio de la Acusación y el Observatorio de Seguridad Pública, los establecimientos penitenciarios contaban con 455 mujeres privadas de libertad, lo que representa menos del 4 por ciento de toda la población detenida en las cárceles de la provincia.
“Escribo para que todo lo que pienso no me atormente tanto la mente”.
(Micaela Ayala).
Mujeres tras las Rejas trabaja para incidir en el sistema y cambiar la mirada que se tiene sobre ellas. “Hemos visto que los jueces o las juezas dicen: ‘A ella le correspondía cuidar’ o ‘¿Qué estaba haciendo ella en la calle a las cuatro de la mañana?’. Es decir, los delitos no tienen perspectiva de género”, menciona Graciela Rojas, fundadora de la organización, en conversación con un medio local.
Y en ese desarmar para volver a armar y reconstruir, el arte y las palabras se cuelan entre las hendiduras para ayudar a transformar las realidades cotidianas.
Las integrantes de la ONG no faltan un solo día al Complejo Penitenciario, porque saben que si fallan, alguien podría darles de baja la iniciativa. Así que de lunes a viernes solo se saltan los miércoles porque es el día de las visitas familiares.
El trabajo sostenido del taller de escritura las inspiró para lanzar el año pasado la primera “Maratón Internacional de Escritura Carcelaria de Mujeres y Disidencias Sexogenéricas”. Lo que comenzó en Rosario traspasó las fronteras de la provincia y también los muros de otros países de la región. Llegaron textos de Chubut, Buenos Aires, Córdoba, pero también de Costa Rica, Brasil y México. Las expectativas fueron superadas.
El tema convocante fue “Re-inventarse en libertad”. En total, 101 textos breves o poesías forman parte de la Antología Palabreando, que se presentó en abril de este año.
Fue tal el éxito de la convocatoria que para este ciclo ya se encuentra abierta la segunda edición de la maratón. “Teniendo en cuenta que cumplimos veinte años este 2026, ese será el tema. Pueden presentar cualquier cosa en relación con ese tiempo. Por ejemplo, puede significar llevar 20 años presa, 20 años en soledad o 20 años acompañada. Lo que cada una quiera”, especifica Alba.
Las palabras detrás de los muros van tejiendo y destejiendo realidades en Rosario, en Buenos Aires o más allá de las fronteras. Como Gaudy Franciny Vargas Granados, que desde San José de Costa Rica escribe el texto titulado Miseria:
“Entre muertos sonámbulos, calles cerradas, pasillos estrechos, en un mundo diverso, obcecado, colecciono noches sin amaneceres. Entre leyendas, mitos e historias la miseria humana y sus vicios baila desnuda. Temo al atardecer que anuncia la vigilia. El sonar del cadejo y sus cadenas. Al humo blanco que entorpece y mata la dignidad. Mientras el cielo llora tu ausencia, desecha entre miradas y murmullos en el fondo, pago el precio de existir, de amar, de ser amada, finjo la muerte, mientras respiro”.
Cómo comunicarse:
www.mujerestraslasrejas.com.ar.






