Ayelén Sánchez, nombrada Primera Bailarina del Ballet Estable del Teatro Colón tras 17 años en la compañía, volverá a vivir un debut al ponerse en la piel de la Mistress, uno de los personajes de Manon. “Es una obra hermosa, estas historias reales son muy lindas de contar”, dice entusiasmada. A sus 37 años, le interesan estos papeles para “poner más interpretación, al ser actuales, son más fáciles de llegar a vivirlos”.
Más que el estreno, los nervios la invaden antes de comenzar los ensayos, después se entrega: “Confío en el proceso, el momento del escenario es el lugar más seguro, si llegamos hasta acá es porque algo está sucediendo bien. Me gusta la preparación para subirme a escena más libre y poder disfrutarlo”.
Desde hace una década viene realizando roles protagónicos y de primera figura, por lo que siente este nombramiento como un reconocimiento al trabajo. “Es un honor. En un teatro de tradición, un lugar así es superimportante, lo valoro y lo respeto”, cuenta quien al ingresar al cuerpo de baile ya había cumplido su sueño.
Sostiene que faltan no solo más escenarios, sino compañías: “El arte le hace bien al país, así que cada bailarín, de cualquier estilo, debería tener un lugar para mostrar su arte y compartir con el público, y que todos tengan mejor vida”.
- ¿Un ballet que recomiendes?
Onegin, y los clásicos, como Lago de los cisnes, Cascanueces, para que no se pierda la tradición.

MANON
Pasión, ambición y tragedia en esta obra de Sir Kenneth MacMillan. Música de Jules Massenet. Con Étoiles del Ballet de la Ópera de París como invitados en dos funciones.
Del 5 al 15 de noviembre, en Teatro Colón, Cerrito 628, CABA.






