“Cuando me llegó el guion, la sensación inaugural de leer una primera vez de algo en la vida de dos personas me afectó un montón. Había una audacia, una picardía y un animarse a hacer algo sin esperar que pase el tiempo, de avanzar a tientas en un terreno nuevo, eso me daba ganas de participar”, cuenta Rita Pauls sobre su aproximación a El tren fluvial. Se trata de la ópera prima de Lorenzo Ferro y Lucas Vignale, quien falleció el pasado junio, por lo que el estreno en salas fue especial para el equipo: “La resignificó, le dio algo mitológico a la historia, la primera y última película de alguien muy joven”.
Dice que cada vez que ve el film, se vuelve a sorprender: “Es una película muy criolla, muy local. Retrata varios paisajes y pone en escena cuerpos que no son muy mirados en el cine contemporáneo argentino. Permite ver un fragmento de nuestro territorio filmado de una forma que no se suele hacer”.
Al momento del rodaje, su personaje tenía “la tinta fresca”, por lo que siguió componiéndolo durante la filmación. “Me gustó mucho que fuera tan abierto, con una ambigüedad grande y muchos matices, sentir que estaba irresuelto me entusiasmó para interpretarlo. Me atrae la posibilidad de la reescritura en tiempo real cuando una está actuando”, confiesa la actriz.
- ¿Una película que recomiendes?
Un momento de inocencia, de Mohsen Makhmalbaf.

EL TREN FLUVIAL
La aventura de Milo, un niño de nueve años, bailarín de malambo, que escapa de su casa y viaja a la gran ciudad en busca de cumplir su deseo de actuar. Con límites difusos entre sueño y realidad, una road movie sobre el viaje de crecer, explorar la vida y enfrentar la soledad.
Dirección: Lorenzo Ferro y Lucas Vignale.






