“El tiempo se me ha vuelto como una obsesión, de tenerlo muy presente, de valorarlo”, confiesa Fonseca tras el lanzamiento de su nuevo disco, Antes que el tiempo se vaya. Su otra obsesión es la música: “Como el tiempo se va yendo, tienes que seguir jugando y sintiendo constantemente que hay un reto. Para mí es la música que me desafía a que la siguiente canción nuevamente logre conectar, que la letra sea lo que estoy esperando, que el sonido llegue al punto que busco, que genere tal sentimiento”.
“Cada vez soy más honesto y claro, y estoy como más cómodo en mi piel musical. Siento que esa brújula, esa intuición, cada vez la tengo más presente. Eso hace que entienda en dónde quiero estar a nivel de sonido, de lo que quiero cantar, de lo que quiero transmitir. Sin duda, con los años esto se va poniendo cada vez mejor”, reconoce el cantautor colombiano. Además, a medida que pasan los discos, su proceso creativo es cada vez más libre: “No hay estrategias a nivel de composición, ni rumbos fijos, sino dejando ver qué va a pasar”. Así creó los temas del nuevo álbum, a los que define como “doce mundos, cada cual tiene su propia alma”. Emocionado porque ya están sonando, arriesga que No me resisto y Barco de papel serán las elegidas del público argentino.
- ¿Un disco que recomiendes?
Morning Phase, de Beck.

ANTES QUE EL TIEMPO SE VAYA
Combina sus raíces tropicales con nuevas exploraciones sonoras, en canciones honestas que le hablan al amor, a la vida y a la gratitud.
Sony Music






