UN NUEVO BOSQUE EN EL CORAZÓN DE PALERMO

En Buenos Aires está en marcha un parque impulsado por vecinos en terrenos abandonados que promete biodiversidad, patrimonio y encuentro comunitario.
En Buenos Aires está en marcha un parque impulsado por vecinos en terrenos abandonados que promete biodiversidad, patrimonio y encuentro comunitario.

Hay grandes diferencias en la disponibilidad de espacio verde entre distintas ciudades del mundo. Más que en la cantidad de metros cuadrados por habitante, los organismos internacionales recomiendan valorar el acceso efectivo a esos espacios, la proximidad y la distribución equitativa en la ciudad.

Según el Atlas de Espacios Verdes diseñado por la Fundación Bunge y Born (2020), si bien en gran parte de la superficie de la ciudad de Buenos Aires sus habitantes se encuentran a menos de diez minutos de caminata de un parque o plaza, un 12,4 por ciento de la población vive lejos de esos sitios, lo que equivale a más de 350.000 personas.

Estas preocupaciones y algunas otras son las que motivaron al grupo Promotores del Parque del Maldonado a organizarse para rescatar unos terrenos ferroviarios en desuso ubicados entre Godoy Cruz y Juan B. Justo y entre Soler y Niceto Vega en el barrio de Palermo, una de las zonas más densamente pobladas de la ciudad.

Cuando ese sector de la línea del tren San Martín perdió sus funciones operativas, los terrenos del playón ferroviario quedaron abandonados en manos de Estado nacional, que según la Ley 4477 debe donar el 65 por ciento a la ciudad para su uso como espacio público. 

La idea es convertirlos en un bosque urbano que pueda mejorar la calidad del aire, amortiguar las inundaciones y las olas de calor, generar espacios de encuentro comunitario y reconectar a la ciudad y a las personas con la naturaleza. 

La propuesta llama al predio “Parque del Maldonado”, porque está lindante al arroyo con el mismo nombre, que funcionaba como barrera urbanística y desde principios del siglo pasado fue entubado bajo tierra, también para evitar los frecuentes desbordes que generaba.

“Esta es una zona que necesita imperiosamente espacios verdes de cercanía para 60.000 vecinos que viven alrededor del playón”, explica a Convivimos Alejandro Lacreu, vecino del barrio e integrante del grupo Promotores del Parque del Maldonado. “Es el único recurso territorial disponible en esa zona capaz de satisfacer esa necesidad”, menciona.

Lo que empezó con unos pocos vecinos nucleados alrededor de problemáticas culturales y de patrimonio histórico se convirtió a partir de octubre de 2024 en este grupo que hoy cuenta con más de 200 adherentes.

En marzo, presentaron un proyecto de ley que propone transformar seis hectáreas de baldíos en una zona protegida que garantice al menos un 70 por ciento de superficie vegetal absorbente. El parque conectaría biocorredores existentes: el que está en la costa con el que va desde el Parque los Andes, en Chacarita, hasta Agronomía, favoreciendo la biodiversidad.

“Una de las características fundamentales del bosque urbano que proponemos es la recuperación de la biota rioplatense. No exactamente como era originalmente, porque no pretendemos transformarlo en un humedal, pero sí recuperar especies nativas de esta región”, apunta Lacreu.

MÁS VERDE, MENOS CALLES

La iniciativa persigue un fin ambiental, pero también cultural y patrimonial, intentando recuperar la identidad histórica del barrio ligada al arroyo Maldonado y al ferrocarril. Por eso proponen rescatar el galpón ferroviario de 180 metros de largo, 24 metros de ancho y 7 de alto que data de unos 120 años atrás.

“Con nuestra intervención se salvó una nave del galpón y la mitad de la otra. Ahora estamos discutiendo la otra mitad, porque para abrir la calle Atacalco, consideran necesario demoler una parte del galpón. Creemos que puede ser más angosta y que probablemente haya que sacar el techo y las paredes de un sector pequeño, pero no demolerlo completamente. Ese es el punto álgido en el que estamos hoy concentrados”, detalla Lacreu.

Si bien el proyecto avanza, todavía hay puntos de conflicto entre los vecinos y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA): la apertura de calles y el diseño del bajo viaducto, que pasa por el parque y que se elabora por separado porque es terreno de uso ferroviario.

“El GCBA tomó algunas de las cosas que habíamos planteado, pero todavía no llegamos a un acuerdo. Después de la segunda reunión, salió una licitación para la apertura de calles con el ancho que ellos habían propuesto originalmente y que nosotros habíamos objetado y con la demolición completa de una de las naves del galpón. La licitación ya está preadjudicada y, según nos informaron, las obras están por empezar. Las calles no entran dentro de la participación vecinal”, describe Lacreu, quien considera que los vecinos deben participar en el diseño de todo el espacio público, incluidas las calles.

“Es un gran coro de sordos”, resume refiriéndose a todas las partes involucradas e insta a una mesa de diálogo donde participen el Gobierno local y el nacional junto con los vecinos para terminar de resolver el conflicto y, más adelante, gestionar las actividades del parque en conjunto.

UN PASEO CULTURAL

El diseño del parque integra recorridos temáticos dedicados a la literatura, el tango, el ferrocarril y el arroyo Maldonado pensando en preservar la identidad barrial. El plan contempla la construcción de un anfiteatro, huerta-escuela para adultos mayores y niños, y un centro deportivo y cultural de acceso gratuito. 

La propuesta incluye un Paseo de los Escritores homenajeando a figuras destacadas, un Paseo de las Esculturas, un anfiteatro para diversas comunidades y un Rincón del Ferrocarril que ponga en valor la caseta de señales y los equipos históricos.

Además, hay espacio para instalar una biblioteca, un centro de interpretación e información del barrio, y una cancha de futsal reglamentaria para que la usen clubes y escuelas públicas. En el bosque habría un sendero y un hilo de agua que recuperará la memoria del arroyo.

“Desde el punto de vista ambiental, no vamos a salvar el planeta con esto, pero sí es una pequeña gotita en el océano de las cosas que se pueden hacer para frenar la isla de calor y generar refugios climáticos”, concluye Lacreu.

UNA BUENA REFERENCIA 

Un antecedente de esta iniciativa es el Parque de Flora Nativa Benito Quinquela Martín en La Boca, también armado sobre terrenos ferroviarios recuperados. Este espacio verde público inaugurado en 2006 aloja ceibos, espinillos, timbós, algarrobos blancos, sauces criollos y palmeras pindó, entre otras plantas nativas. Tiene senderos, áreas de pícnic y juegos infantiles. El Parque del Maldonado, dicen sus promotores, busca ampliar esa experiencia con más densidad vegetal como uno de sus beneficios.

NOTAS DESTACADAS:

BYD ATTO 2 DM-I: HÍBRIDO + CHINO: LA FÓRMULA “DE MODA”

USD 33.990  Precio 185 km/h    Velocidad máxima 212 CV Potencia máxima  5,7 l/100 km ...

LATAMGPT: UNA IA LATINOAMERICANA, ABIERTA Y COLABORATIVA

Por iniciativa chilena, y con aportes de toda la región, se lleva adelante el proyecto más ambicioso del continente en el área. Datos locales, recolección y uso ético de ellos y una red de trabajo entre países que se robustece son sus bases firmes.