EMA WOLF
“Nunca estuve muy interesada en la profesión”

“Escribir no está en mi ‘ser’: es mi trabajo, vivo de eso y, casualmente, me gusta mucho. Lo disfruto más bien deportivamente. Tener una buena idea me hace feliz. Cada tanto aparece una”, le dice a Convivimos Ema Wolf, quien estudió la carrera de Letras por el afán de seguir leyendo, no por el deseo de escribir. Es que alguna vez, en su casa de la infancia, escuchó a alguien decir que ella era lectora, y le creyó.

La mayoría de sus libros se ubican en las estanterías de literatura infantil, sin embargo, no puede imaginarse a un niño lector ni tampoco le interesa recortar a los lectores bajo ningún denominador común. “No los conozco, no sé quiénes son ni qué edad tienen; no sé cuál es su competencia de lectura; por eso no intento persuadirlos de nada. Solo confío en que alguna vez alguien disfrute algún texto mío tanto como yo disfruté escribiéndolo”.

Sostiene que la lectura se relaciona con “el capital cultural del que disponemos, porque leemos con lo que tenemos”.

Ve una larga vida para el libro en papel, “pero si no la tiene, es lo mismo. Impreso o e-book, ambos son más prácticos que el pergamino, y ¡ni te cuento que el rollo de papiro!”.

¿Un libro que estés leyendo?

Sagarana, de João Guimarães Rosa.

¿Uno que recomiendes?

Historias de Rootabaga, de Carl Sandburg.

Una reedición de este libro para conocer las especies animales más extravagantes del planeta. Narra con detalle y mucho humor las características de especies como el bongo (antílope africano) o la avicularia (arácnido de gran tamaño).

48 págs.

Sudamericana Infantil Juvenil

www.megustaleer.com.ar

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