Un equipo internacional de investigadores ha descubierto que el ratón espinoso africano (Acomys), famoso por su extraordinaria capacidad de regenerar tejidos complejos sin dejar cicatrices, presenta una notable resistencia al desarrollo de tumores. El estudio, liderado por el Instituto de Investigaciones Biomédicas Sols-Morreale (IIBM-CSIC-UAM) en colaboración con la Universidade do Algarve (Portugal), sugiere que la regeneración y la prevención del cáncer podrían compartir mecanismos biológicos estrechamente relacionados.
A diferencia de la mayoría de los mamíferos, que responden a las heridas con un proceso de cicatrización, el Acomys es capaz de regenerar piel completa, músculo e incluso restablecer conexiones funcionales en la médula espinal. Esta singularidad lo ha convertido en un modelo de estudio clave para la medicina regenerativa.
Durante décadas, la comunidad científica ha comparado el cáncer con “una herida que nunca cicatriza”, debido a la proliferación celular descontrolada común a ambos procesos. Esta analogía planteaba una posible contradicción: los organismos con alta capacidad regenerativa ¿tendrían mayor riesgo de desarrollar tumores?
Los resultados del nuevo estudio, publicados en Scientific Reports, apuntan en la dirección opuesta. Los investigadores aplicaron un protocolo químico estándar (DMBA/TPA) para inducir tumores cutáneos. Mientras que los ratones de laboratorio comunes (Mus musculus) desarrollaron múltiples papilomas, los ratones espinosos africanos no presentaron ningún tumor.
El análisis molecular reveló las claves de esta resistencia. El Acomys activa de forma más intensa diversos genes supresores de tumores, despliega una respuesta inmunitaria más amplia y eficaz, y elimina con mayor eficiencia las células dañadas mediante apoptosis (muerte celular programada).
“Estos resultados indican que la regeneración y la resistencia al cáncer podrían estar estrechamente relacionadas”, explica Wolfgang Link, investigador del IIBM-CSIC y uno de los autores del trabajo. “Comprender estos mecanismos puede ayudar a identificar nuevas dianas terapéuticas”.
El estudio sugiere que los procesos implicados en la regeneración tisular no solo son compatibles con la prevención del cáncer, sino que podrían desempeñar un papel activo en su supresión. Esto abre nuevas vías de investigación en oncología y medicina regenerativa, con el potencial de inspirar tratamientos que promuevan la reparación de tejidos sin aumentar el riesgo tumoral.
El ratón espinoso africano ya había demostrado previamente su capacidad para regenerar estructuras como el pabellón auricular, piel y otros tejidos. Este nuevo hallazgo refuerza su valor como organismo modelo para estudiar cómo la evolución ha logrado equilibrar proliferación celular masiva (necesaria para la regeneración) con estrictos controles antitumorales.






