El debate sobre si el dólar “cara chica” o “cara grande” vale lo mismo siempre está en el tapete. Sin embargo, en esta nota se zanjará ese dilema.
Se le llama dólar “cara grande” a la serie moderna de billetes de 100 dólares, emitidos desde 1996, con el rostro de Benjamin Franklin ampliado y mayores medidas de seguridad.
Por otro lado, el dólar “cara chica” es la versión más antigua del billete, emitida hasta 1996, con el retrato encerrado en un marco ovalado pequeño.
Aunque ambas series tienen la misma validez legal y valen exactamente 100 dólares para la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), en el mercado informal argentino el billete “cara chica” solía pagarse hasta un tres por ciento menos.
Ahora bien, en el mercado informal argentino ha surgido una distinción no oficial conocida como dólar “cara mediana”. Esta denominación hace referencia al billete de dólar cara grande impreso entre 1996 y 2013 (el diseño verde tradicional que no posee la banda tridimensional azul). Aunque cuenta con el retrato ampliado de Franklin, en ciertos ámbitos informales han comenzado a aplicarles pequeños descuentos o a tratarlos con la misma reticencia que a los billetes cara chica.
Según las normativas vigentes del Gobierno de los Estados Unidos, todas las denominaciones de la moneda de ese país son de curso legal, independientemente de su fecha de emisión o de si presentan el diseño antiguo (“cara chica”) o el nuevo (“azul”). Legalmente, no existe ningún decreto que les reste poder de compra o validez.
Por su parte, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) implementó unmecanismo formal a través de la Comunicación “A” 8079. Esta normativa establece que las entidades financieras locales están obligadas a recibir de sus clientes los depósitos en dólares sin importar la serie, el diseño ni el estado de conservación del billete.
Si uno tiene billetes de series antiguas o “cara chica” y se quiere evitar la pérdida de valor que impone el mercado informal de manera injustificada, se puede hacer uso de los canales formales de la economía. Si se tiene una cuenta en dólares en un banco tradicional, es posible depositar por ventanilla y por ley la entidad los ingresará a valor pleno.
Los bancos están obligados por el Banco Central a aceptar todos los billetes de dólar de curso legal, sin importar si son cara chica o cara grande.
Lo que hay que tener en cuenta es que, para retirar los ahorros en el futuro, los cajeros automáticos o las ventanillas entregarán los billetes que el banco tenga en stock en ese momento. Por la constante renovación del circuito, suelen ser las series más modernas, pero si expenden los de “cara chica”, también es completamente legal.






