La incidencia del cáncer en adultos jóvenes de entre 20 y 49 años en España muestra una evolución desigual en las últimas décadas. Mientras los tumores relacionados con el tabaquismo continúan una tendencia descendente sostenida, algunos cánceres digestivos han registrado incrementos notables, especialmente entre las personas más jóvenes.
Estos son los principales resultados de un estudio publicado en la revista European Journal of Cancer y liderado por investigadores del CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada y la Escuela Andaluza de Salud Pública. Se trata del primer análisis exhaustivo de la evolución de la incidencia de cáncer en este grupo de edad en España.
El trabajo examinó más de 153.000 casos nuevos diagnosticados entre 1993 y 2018 en 15 registros poblacionales de la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN). Los resultados revelan que la incidencia global descendió en hombres jóvenes, mientras que aumentó ligeramente en mujeres. Sin embargo, las tendencias varían de forma significativa según el tipo de tumor, el sexo y el grupo de edad concreto.
Uno de los hallazgos más positivos es la reducción sostenida de varios cánceres asociados al consumo de tabaco. Los tumores de pulmón, laringe y vejiga urinaria disminuyeron entre un 3% y un 9% anual tanto en hombres como en mujeres. También se observó un descenso en cáncer de hígado y en tumores de labio, cavidad oral y faringe en hombres.
Los investigadores atribuyen estas mejoras, al menos en parte, al impacto de las políticas de control del tabaquismo implementadas en España en las últimas décadas, como las leyes antitabaco y las campañas de prevención.
En contraste, el estudio detectó incrementos en algunos tumores digestivos, particularmente de colon y páncreas, sobre todo en el grupo de 20 a 39 años. También se registraron aumentos en cáncer de mama y de cuello uterino en mujeres jóvenes.
Otros tumores que mostraron incrementos incluyen riñón (+2,5%), tiroides (+4,0%) y linfoma de Hodgkin (+1,1%) en hombres, y páncreas (+2,0%), Hodgkin (+2,1%) y linfoma no Hodgkin (+1,7%) en mujeres.
“Las tendencias son muy heterogéneas y dependen tanto del tipo de cáncer como del grupo de edad considerado. No se puede hablar de un único patrón para los adultos jóvenes”, explica Daniel Redondo-Sánchez, investigador posdoctoral de CIBERESP y primer autor del estudio.
Los autores sugieren que el aumento de cánceres digestivos de aparición temprana podría relacionarse con cambios generacionales en factores de riesgo como la obesidad, la alimentación poco saludable, el consumo de alcohol, el sedentarismo y posibles alteraciones del microbioma intestinal. También mencionan posibles exposiciones ambientales, aunque el diseño del estudio no permite establecer causalidad directa.
Dafina Petrova, coautora del trabajo, señala: “Nuestro estudio sugiere que España todavía se encuentra lejos de los niveles de incremento observados en otros países, como Estados Unidos. Sin embargo, los aumentos detectados en los grupos más jóvenes indican que podríamos estar siguiendo una tendencia similar”.
Los investigadores reclaman reforzar las estrategias de prevención desde edades tempranas: promover hábitos saludables (evitar el tabaco, mantener un peso adecuado, alimentación equilibrada, actividad física y reducir el alcohol), investigar las causas de los aumentos observados y mantener una vigilancia clínica ante síntomas persistentes en adultos jóvenes.








