Pasaron diez años desde que una casualidad hizo que Ramiro Zárate Gigli y Mauro Sarachian crearán CheChelos. En un rato libre, como compañeros de la orquesta filarmónica de Río Negro, se pusieron a zapar e improvisaron una zamba. “Y salió hermosa”, reconoce Mauro. Se quedaron en el mundo del folklore porque este proyecto de dos violonchelos tocando dúo “se llevó todo puesto, entusiasmaba, daba, y se generó un círculo virtuoso. Estamos felices de ir por este lado, el instrumento sigue dando alegrías”, dice. El suyo tiene 23 años y no piensa cambiarlo.
En este tiempo, cuenta que han transitado tres etapas: “La primera fue tocar un repertorio conocido del folklore con chelos; la segunda, hacer bailar y armamos nuestra peña; y la tercera es esta, el disco nuevo, con todos temas nuestros. Y, como artistas, es lo más desafiante, porque no es solo tocar, sino el mensaje que das”. Confiesa que ya están delineando la cuarta, pero no adelanta nada.
También dice que su público es distinto de acuerdo a dónde toquen, si es en festivales, teatros o peñas. “Venimos de formación académica, lo que hace que conozcamos diferentes estilos de música y que podamos tocar con aires a blues o jazz, no somos músicos de tradición popular. Sería raro que el público fuera de un estilo solo y muy cerrado, si somos tan eclécticos nosotros”, sostiene.
- ¿Un artista que recomiendes en vivo?
José Luis Aguirre.

CHECHELOS
Festejan sus diez años por todo el país con un espectáculo tan íntimo como enérgico.
24 de julio, en Usina Cultural, Salta; 25, en Teatro Mitre, San Salvador de Jujuy.






