A la hora de elegir un regalo para el Día del Niño, es bueno saber que hay muchísimas opciones de productos tecnológicos que combinan el aspecto lúdico con un altísimo valor didáctico en lo que hace a tecnología, para aprovechar la curiosidad natural de los chicos y brindar una experiencia lúdica y a la vez de aprendizaje.
Existen distintas opciones de kits para armar y aprender jugando. Un clásico es el Kit Arduino Uno R3 de la firma nacional Gadnic. Se trata de una plataforma completa y sencilla para incorporar nociones básicas de electrónica y programación a través de la práctica misma, siguiendo instructivos de complejidad creciente. Así, al poco tiempo ya es posible diseñar y armar algunos gadgets, como una alarma con sensor de movimiento, o juguetes como un autito a control remoto que el chico va a armar para luego jugar con él.
Otra opción es el robot eléctrico para armar Apitor Robot J, con forma humanoide de la cintura hacia arriba y dos ruedas para trasladarse. Una vez construido, desde su app, Apitor Kit, se lo puede hacer caminar trazando recorridos en la pantalla del celular, así como emitir sonidos y otras habilidades.
A su vez, un buen regalo multitarget y multigénero es el microscopio portátil Megacree MI71, a pilas y con un muy inteligente diseño compacto que permite llevarlo sin riesgos a cualquier excursión al aire libre para observar en detalle insectos o plantas. Para eso, cuenta con una lente que permite ver un objeto con su tamaño aumentado hasta 120 veces, además de un dial para ajustar el enfoque y una lámpara led para iluminar a la sombra, o con la última luz del día.
Algo más artesanales, pero igual de científicos, los juegos de la marca Galileo Ciencia son ideales para armar modelos a escala. Por ejemplo, una maqueta de nuestro sistema solar con sus planetas girando alrededor del sol, gracias a unos brazos metálicos sujetados a un eje vertical en el centro. Además, brinda abundante información astrológica complementaria con material gráfico y de texto, redondeando una experiencia con valor estético y educativo.
Por último, una opción con una muy buena relación calidad-precio es el 3D Pen Hellbot, un lápiz que imprime en tres dimensiones mediante la extrusión de plásticos calientes. Con él es posible fabricar juguetes y accesorios de uso cotidiano, como organizadores de cables, portalápices, soportes para celular y muchos más, que luego se pueden obsequiar a otros miembros de la familia: un regalo que sirve para hacer otros regalos.
CLÁSICOS RENOVADOS
En los últimos años, muchos juguetes tradicionales con los que jugamos también los padres incorporaron la conectividad, IA o realidad aumentada. Ya hay versiones del cubo mágico que, conectadas al smartphone, permiten cronometrar tiempos y competir on-line; así como autitos a control remoto tipo Scalectrix que generan estadísticas de sus carreras para optimizar el manejo remoto. También, rompecabezas como Clementoni AR Puzzle que al resolverse cobran vida en la pantalla del celu, igual que las plastilinas cuyas apps escanean las figuras recién creadas y también las convierten en figuras animadas.






