Juan Ismael Yurquina tiene 17 años y está cursando su último ciclo en la Escuela Provincial de Comercio N.º 2, Dr. Manuel Belgrano de Palpalá, localidad ubicada 13 kilómetros al sudeste de San Salvador de Jujuy.
En cámara aparece erguido y serio con una remera estilo polo color azul. Dice que está nervioso por la entrevista y atisba una sonrisa. Cuenta que su papá y su mamá tienen un negocio donde “venden de todo un poco”. Eso hizo que él pusiera atención desde sus 12 años al manejo del dinero.
Su intriga lo llevó a realizar una búsqueda en Google en 2023 sobre organizaciones que trabajaran en formación en finanzas. Llegó así a la página web de Junior Achievement, que aborda tres áreas temáticas: la educación financiera y la formación para el trabajo y el emprendimiento. Sin embargo, vio que la capacitación que dictaban en ese momento se daba en Córdoba y era imposible llegar, aunque también dice que no supo cómo buscar una alternativa.
Su suerte cambió en 2024, cuando la profesora de la materia Sistema de Información Contable le contó a todo el curso que iban a participar de un programa de finanzas personales. Resultó que la organización que él había encontrado ahora lo encontraba a él.
Junior Achievement está presente en la Argentina desde hace 35 años, pero nació hace 100 en los Estados Unidos. Desde entonces no paró de crecer hasta llegar a tener oficinas en 120 países. El objetivo es dotar a jóvenes de herramientas que les permitan construir comunidades prósperas.
“Articulamos programas presenciales con más de 2400 escuelas de todo el país y también tenemos instancias abiertas donde hoy la posibilidad de la conectividad hace que un chico que tenga una computadora se pueda formar desde su casa”, señala Bernardo Brugnoli, director ejecutivo de Junior Achievement Argentina, a Convivimos.
Los programas educativos están dirigidos a jóvenes de 11 a 29 años y pueden durar 6 horas, 80 o 300, y corren desde marzo hasta el trimestre final del año. La articulación con las escuelas resulta fundamental: “Buscamos ser un complemento con iniciativas de alta calidad, que ahonden en temáticas que muchas veces las instituciones no trabajan”, indica Brugnoli.
Juan cuenta que aprendió sobre créditos, sobre la importancia de presupuestar, sobre el funcionamiento de las tarjetas de crédito y débito, y que además logró adentrarse en el mundo de las acciones de una empresa.
“Desde que tengo conciencia, siempre me gustaron los números, y como mis padres son comerciantes minoristas ya tenía inculcado algunos conceptos como presupuesto, gastos, inversiones, entonces siempre me dio muchísima curiosidad”, dice este estudiante a quien además le interesan las estadísticas macroeconómicas.
A sus 17 años maneja una cuenta bancaria, una billetera virtual e inversiones. “Mis padres me supervisan”, aclara. Se mueve entre acciones de empresas, obligaciones negociables y bonos. “El año pasado fue el mejor pico que tuve, pude rescatar un buen porcentaje de ganancia”, dice orgulloso.
Para Juan, haber encontrado este programa le abrió también un horizonte en el que antes no había pensado. “Me gustaría iniciar una licenciatura y seguir trabajando, pero de manera remota o desde casa, y preferiblemente para el exterior”, menciona con una sonrisa. Pero eso no es todo: está aplicando a una beca para estudiar en la Universidad Torcuato Di Tella en Buenos Aires. Su padre y su madre están ahorrando junto con él en caso de que la expectativa se cumpla.
ALGUNOS DATOS RELEVADOS
Según el informe “Los adolescentes y las finanzas: conocimientos y hábitos en Argentina”, realizado por Junior Achievement y el Centro de Evaluación de Políticas Públicas de la Universidad Torcuato Di Tella con el apoyo de BBVA, entre 2022 y 2024 la exclusión financiera en el país se redujo del 41 al 9 por ciento, impulsada principalmente por la masificación de las billeteras digitales, que pasaron de una penetración del 51 al 89 por ciento.
“Me gustaría iniciar una licenciatura y seguir trabajando».
Juan Ismael Yurquina
Sobre lo anterior hay una salvedad: 6 de cada 10 adolescentes de nivel socioeconómico bajo mantienen el efectivo como medio de pago más frecuente por su facilidad de uso. Lo que infieren es que la elección del medio de pago responde más a hábitos y contextos que a ventajas del instrumento.
“En Junior creemos que los jóvenes que tengan herramientas de salud financiera podrán conectar con sus metas y objetivos en la vida, y también eso impactará en sus comunidades”, señala el director ejecutivo.
Desde el otro extremo del mapa, en Río Grande, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, aparece Claudio Correnti en pantalla. Es docente de Historia, pero también dicta la materia Economía en la Escuela Modelo de Educación Integral (EMEI), donde dirige cuatro divisiones del último año.
La propuesta de Junior Achievement también llegó a esta provincia, y Claudio trabajó con sus alumnos en los programas de finanzas personales y economía personal. “Les sirvió para entrar en contacto con las billeteras virtuales, porque la mayoría las utiliza. También les interesó inversiones, de repente se imaginaban todos en Wall Street”, cuenta divertido.
El entusiasmo por el aprendizaje fue tan grande que el año pasado decidieron participar en las Olimpíadas de Educación Financiera que organiza Junior Achievement. Sus alumnos se quedaron con el primer lugar. “Este año los chicos de sexto quieren que la escuela vuelva a ganar”, cierra el profesor.






