Un estudio liderado por científicos de la Escuela de Salud Pública Harvard T.H. Chan, en colaboración con el Centro de I+D en Salud Global de GSK en Tres Cantos (Madrid), ha revelado un enfoque innovador para combatir la malaria. La investigación, publicada en la revista Nature, demuestra que incorporar compuestos antipalúdicos a mosquiteras puede bloquear la transmisión del parásito Plasmodium falciparum en mosquitos Anopheles gambiae, principales vectores de la enfermedad, al tiempo que evita la resistencia a los insecticidas.
Cada año, la malaria causa más de medio millón de muertes, especialmente en África. Aunque las mosquiteras tratadas con insecticidas han sido clave para reducir los casos, su eficacia se ve amenazada por la creciente resistencia de los mosquitos a estos químicos. El nuevo estudio propone una táctica alternativa: atacar al parásito dentro del mosquito, utilizando compuestos antipalúdicos aplicados directamente en las mosquiteras.
Los investigadores evaluaron 81 compuestos antiparasitarios, identificando 22 que afectaban significativamente el desarrollo del P. falciparum. Dos de ellos destacaron por su alta eficacia, actuando sobre la cadena mitocondrial de transporte de electrones del parásito. Uno de estos compuestos eliminó el 100 % de los parásitos en solo seis minutos de contacto, incluso en mosquitos resistentes a insecticidas, y ambos son de síntesis sencilla y económica.
Al incorporar estos compuestos en prototipos de mosquiteras, los científicos lograron eliminar el 100 % de los parásitos a bajas concentraciones, manteniendo su eficacia durante al menos un año. Sorprendentemente, los compuestos fueron efectivos incluso cuando se aplicaron a las hembras de Anopheles hasta cuatro días antes de la infección, reduciendo la probabilidad de que los mosquitos transmitan la enfermedad.
“Este avance representa un paso importante en el desarrollo de una estrategia de control centrada en los mosquitos, que podría dar lugar a una nueva generación de mosquiteras antipalúdicas efectivas”, destaca Flaminia Catteruccia, coautora principal del estudio y profesora en Harvard T.H. Chan. Por su parte, Alexandra Probst, primera firmante, subraya: “Esta nueva forma de controlar la malaria bloquea la transmisión del parásito sin matar al mosquito ni provocar resistencia, lo que podría prolongar la vida útil de las mosquiteras”.
“La resistencia a los insecticidas ha dificultado los esfuerzos para controlar los mosquitos, especialmente en África. Una ventaja clave de este método es que elimina el parásito en lugar de atacar al mosquito”, explica Dyann Wirth, coautora principal y profesora en Harvard. Los autores sugieren que futuros estudios deberían explorar compuestos con mecanismos distintos a los antipalúdicos clínicos y evaluar la combinación de estas mosquiteras con las actuales para maximizar su eficacia.






