“Los seis, desde muy chiquitos, nos sorprendimos con la misma fantasía recurrente: que Madre muera”, así de impactante es el inicio de La maravillosa, el nuevo libro de Erika Halvorsen. “No tiene que ver con querer provocar al lector, sino con sincerarme yo. Lo que más me pesó en la vida es no poder querer a mi madre. Era lo primero que quería decir, porque era de lo que me quería liberar”, confiesa la escritora nacida en la Patagonia argentina, quien narró su propia vida en un pulso narrativo atrapante. “Nunca hice literatura del yo, pero no podía dejar de escribirla. Siento que una ofrenda su propia historia para que otros se reflejen ahí”, comenta.
“Como no inventé nada, no tuve que hacer ningún procedimiento narrativo demasiado complejo, solamente sentarme a recordar. La escribí en tiempo presente, eso le da una agilidad y una velocidad que tiene que ver con la vida real, como si fuera yo en cada momento de mi vida narrando mientras iba viviendo. Lo complejo es que sea todo verdad. Lo complejo es la vida y no la novela”, dice.
Además de escritora, es dramaturga, directora de teatro y guionista de televisión, sin embargo, la historia de su vida surgió como literatura. “Sentía que tenía que dejar el libro escrito, necesitaba que así fuera la obra madre”, confiesa. De sus tres novelas anteriores, dos fueron adaptadas al cine y otra fue una serie en México, por eso no descarta que La maravillosa tenga un destino similar.
- ¿Un libro que recomiendes?
Crac, de Josefina Licitra.
LA MARAVILLOSA
Una autobiografía que es también un relato fantástico con ribetes de terror y un prisma de ese artefacto imperfecto, a menudo deforme, que llamamos “familia”.
288 págs.
Planeta






