Un reciente estudio publicado en Nature Communications revela que los lagos, especialmente en regiones boreales como Canadá, Siberia y Escandinavia, están contribuyendo significativamente al cambio climático global debido a la disminución de su cobertura de hielo. Este fenómeno, impulsado por el aumento de las temperaturas, está generando un “círculo vicioso” que acelera el calentamiento global.
Los lagos absorben y liberan energía mediante el intercambio de calor con el aire, un proceso regulado por factores como la capa de hielo que se forma en los lagos de latitudes medias y altas. Esta capa actúa como aislante, reflejando la radiación solar, manteniendo la temperatura del agua y limitando el intercambio energético. Sin embargo, el estudio muestra que cada vez menos lagos se congelan, y los que lo hacen permanecen congelados por menos tiempo. Como resultado, los lagos absorben más energía solar, se calientan y liberan mayor cantidad de calor al aire, lo que a su vez acorta aún más el periodo de congelación.
Utilizando modelización matemática y supercomputadoras, los investigadores analizaron datos recopilados durante décadas para crear modelos representativos de lagos. Sus hallazgos indican que los lagos boreales emiten casi el doble de calor que el promedio global, superando ampliamente a los lagos tropicales. Además, las proyecciones sugieren que este efecto podría intensificarse un 7,5% para finales de siglo.
Daniel Mercado-Bettín, investigador del CEAB-CSIC y coautor del estudio, destaca: “Esta investigación revela que los lagos boreales están acelerando el cambio climático más de lo que se pensaba. Su papel es fundamental, y el hecho de que haya 1,4 millones de lagos en el mundo sugiere que su contribución al calentamiento atmosférico es significativa”. Sin embargo, advierte que este factor no ha sido considerado en las proyecciones climáticas actuales.
Los cambios observados no solo explican variaciones climáticas locales más severas en regiones lacustres, sino que también tienen un impacto notable en el clima global. Los autores del estudio instan al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) a incorporar estos datos en sus futuros informes para mejorar la precisión de las predicciones climáticas.






