En una película, los colores y elementos, es decir los aspectos estéticos y visuales que componen una escena, dependen de la dirección de arte, el área encargada de crear el universo imaginado. “Las cosas hablan mucho de uno, y para construir un personaje eso está buenísimo”, dice Carolina Cekauskas, directora de Arte del film Vrutos. Ella encontró este oficio durante los prácticos de la carrera de Imagen y Sonido de la UBA y, desde hace una década, se desempeña en distintas funciones del Departamento de Arte. “Me interesó esto de lo no dicho, lo que habla el contexto de ese personaje. En cine, por una necesidad de síntesis del relato, lo que no pueden decir los personajes por una cuestión de tiempo lo tienen que decir los otros elementos, y eso lo hace arte”, explica quien se define como una persona “muy sensible a los colores, a las texturas y a los espacios en sí”.
Uno de sus recientes trabajos llega a las salas este mes, Vrutos, un film de Miguel Bou en blanco y negro. En este caso, estuvo a la cabeza del equipo y asegura que el mayor desafío no fue el color elegido por el director, sino que gran parte del rodaje se realizó en exteriores. “Ahí es donde Arte no puede disponer de los elementos, tiene que buscar qué le funciona mejor entre lo que hay, encontrar en esos espacios las representaciones que queríamos, aunque no fuesen reales, por ejemplo, las canchas de rugby”, comenta.
- ¿Una película que recomiendes?
Pobres criaturas, de Yorgos Lanthimos.

VRUTOS
Brian vive en un barrio marginal de Buenos Aires y no logra escaparle al camino del delito. Todo se agrava cuando se pelea con un grupo de rugbiers de élite. Decide volver a enfrentarlos, pero esta vez armado. Un film de venganza, de épica callejera, de camaradería y guerreros de barrio.
Estreno 6 de marzo.






