“Hay tanto ruido externo, que el interno se hace más bajito. Con tanto estímulo de pantallas y consumo, todo es hacia afuera y muy poco hacia adentro. Entonces, fuimos perdiendo esta capacidad de sentir qué está pasando dentro de mí también”, cuenta Ana Ojeda. La kinesióloga y osteópata señala que el costo de no prestarle atención a lo que dice el cuerpo “es no tomar las decisiones que necesito, las correctas. Con tanta disociación quizá como más de lo que necesito, trabajo mil horas porque no puedo parar, etc. En cambio, si lo escuchamos podemos prevenir algunas cosas”. La especialista comenta que el encargado de mantener esta comunicación cuerpo-mente es el nervio vago y que cada vez hay más interés en conocer sobre él. De hecho, le propusieron hacer un libro explicando cuáles son sus funciones, pero ella prefirió escribir uno donde hablar de todo el sistema nervioso, porque “hoy sabemos que orquesta todo desde adentro y que modulándolo todo funciona mejor”.
Así, si bien desde sus redes sociales difunde esta información, publicó el libro Cómo regular el sistema nervioso para llegar a más personas. “Es un poco llevar la voz. La intención es que el tema sea más masivo, sobre todo que la gente sepa que existe y que sea un disparador para buscar herramientas”, sostiene.
- ¿Un libro que recomiendes?
Los cuatro acuerdos, de Miguel Ángel Ruiz Macías.

CÓMO REGULAR EL SISTEMA NERVIOSO
Información sobre el cuerpo humano, la respiración y el nervio vago, con herramientas para entrenar y ejercicios ilustrados.
160 págs.
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