Los chimpancés perfeccionan sus habilidades en el uso de herramientas, un proceso que se desarrolla a lo largo de milenios, impulsado por el intercambio de ideas a través de las migraciones entre poblaciones. Así lo asegura un estudio publicado en Science y reproducido por el portal DW.
Detalla el trabajo que este hallazgo en los chimpancés –los parientes vivos más cercanos de los humanos– apoya la idea de que nuestros antepasados simios aprovecharon las conexiones sociales para mejorar sus tecnologías, dijo a la AFP la autora principal, Cassandra Gunasekaram.
Los científicos combinaron datos genéticos de antiguas migraciones de chimpancés por África con observaciones de 15 comportamientos distintos de búsqueda de comida en docenas de poblaciones y las cuatro subespecies.
Estos comportamientos se clasificaron en tres niveles: los que no requieren herramientas, los que requieren herramientas sencillas, como el uso de hojas masticadas como esponja para absorber el agua de los agujeros de los árboles, y los más complejos, que implican el uso de herramientas.
Un ejemplo sorprendente de uso de herramientas es el del Congo, donde los chimpancés utilizan un palo robusto para excavar un túnel en el suelo y llegar a un nido de termitas, y luego modifican el tallo de una planta masticando su punta hasta convertirlo en un cepillo para «pescar» termitas en el túnel que han hecho.
El estudio descubrió que el uso de herramientas avanzadas guardaba una estrecha correlación con las poblaciones conectadas por intercambios genéticos en los últimos 5.000-15.000 años, lo que sugiere que tales comportamientos se extendieron cuando los grupos interactuaron.
Las zonas en las que se solapaban tres subespecies mostraban el uso de herramientas más complejo, lo que pone de relieve cómo las conexiones entre grupos fomentan el conocimiento cultural.
En cambio, comportamientos más sencillos, como la búsqueda de comida sin herramientas, parecían menos ligados a la migración y probablemente evolucionaron de forma independiente en distintas regiones.
Según Gunasekaram, esto refleja cómo el intercambio de ideas y la innovación gradual han sido fundamentales para el progreso tecnológico humano, que nos ha llevado desde los primeros ábacos hasta los modernos teléfonos inteligentes. «Se han vuelto tan complejos que una sola persona no podría reinventarlos desde cero», afirmó.
Pero, a diferencia de los humanos, los chimpancés tienen muchas menos oportunidades de encontrar nuevos individuos e ideas: las migraciones se producen gradualmente, impulsadas por hembras sexualmente maduras que se trasladan a nuevas comunidades para evitar la endogamia.
¿Rivalizarán algún día los chimpancés con el ingenio humano? Se pregunta la publicación. Difícilmente. Pero si se les da tiempo suficiente, podrían convertirse en recolectores más eficientes. Por ejemplo, algunas poblaciones ya están más avanzadas a la hora de cascar nueces con martillos y yunques de piedra, y un grupo especialmente innovador ha inventado incluso un estabilizador para el yunque, explica Gunasekaram.






