“Más allá de las dificultades de la caracterización, el maquillaje, utilizar tacos altos y peluca durante treinta días, el mayor desafío de hacer a Lila fue afrontarlo con mucho respeto a la comunidad trans, que no sea una caricatura y no forzarlo”, revela Ulises Puiggrós sobre su personaje en Cuatro estrellas. También, como guionista del film, dice que se propuso darle otra mirada a la realidad LGBTQ+, mostrar su lado humano: “Quería que fuera una historia con la que cualquier persona se pudiera identificar, porque es sobre los vínculos, sobre la familia elegida. También logrando que empaticen con estos personajes marginales, pero sin edulcorarlos”.
Puiggrós ya había hecho de Lila en el teatro y reconoce que el papel lo atrapó. Por eso, realizó una profunda investigación, consultó con amigas trans y exploró su femineidad sin prejuicios. “La mayoría de la gente piensa que es una mujer trans, que no es un personaje, así que objetivo cumplido”, celebra sobre su interpretación, y asegura que está listo para otro protagónico.
“Siempre hubo resistencia para este tipo de historias en el cine. Por lo menos hoy está más visibilizado y la gente sabe que hay otras maneras de vivir, que el mundo es más amplio que nuestra propia individualidad”, comenta contento, porque tras recorrer festivales internacionales, Cuatro estrellas llegó a las salas argentinas.
- ¿Una película que recomiendes?
Sentimental Value, de Joachim Trier.

CUATRO ESTRELLAS
Es 1995, Lila trabaja en un cabaret y sueña con poder dedicarse a cantar. Junto a tres amigas intenta sobrevivir en un mundo hostil, pero tras un hecho trágico deberá tomar decisiones, replantearse el sentido de la familia, el amor y la posibilidad de empezar de nuevo.
Dirección: Pablo Stigliani.






