“La realidad cada vez más se acerca a esta ficción, por los temas que toca, entonces la obra cobra más sentido. El mundo está yendo a un lugar más oscuro y más violento, y eso la hace muy actual. Las obras, con los años, corren algunos riesgos; esta, en cambio, está cada vez más viva”, comenta Javier Lorenzo sobre La última sesión de Freud, que luego de más de tres años, se despide de los escenarios. “Nosotros estamos muy enamorados de la obra y de hacerla, pensar que es la despedida definitiva es raro. Prefiero dejar las cosas abiertas, por ahí sale alguna cosita y la volvemos a hacer”, se ilusiona el actor.
El éxito que ha tenido la puesta se lo atribuye al mismo Sigmund Freud, porque “es un personaje muy atractivo, muy conocido también, porque somos un país muy psicoanalizado”. Luis Machín se pone en la piel del creador del psicoanálisis, pero hace una década interpretó a C. S. Lewis, el actual rol de Lorenzo. “Siempre le hago el chiste a Luis que dentro de diez años yo seré Freud, pero por ahora no lo puedo pensar, tengo su imagen haciéndolo de una manera increíble. En su momento se verá si existiese la posibilidad”, dice.
La pieza es un diálogo entre estos personajes: “Me costó, no porque me cueste charlar, sino por los temas que se tocan. El mayor desafío fue hacer a alguien que cree sin contradicciones, porque yo dudo todo el tiempo de todo”.
- ¿Una obra que recomiendes?
La memoria futura, de Luciana Mastromauro.

LA ÚLTIMA SESIÓN DE FREUD
Freud invita al joven y brillante académico C. S. Lewis a su casa en Londres. Ese día, Inglaterra entra en la Segunda Guerra Mundial y ellos discuten sobre la existencia de Dios, el amor, el sexo y el significado de la vida.
Los domingos de junio y julio, a las 16:30 h, en el Teatro Metropolitan, Av. Corrientes 1343, CABA.






