Hay algo curioso que sucede cuando se ve una compra en cuotas: el precio parece cambiar de tamaño. Un juego de sábanas de $60 mil puede invitar a pensar dos veces antes de comprarlo. Pero al poder pagarlo en tres cuotas sin interés, la cuenta se transforma rápidamente: $20 mil cada mes, los siguientes tres meses. Así parece mucho más fácil de acomodar el presupuesto.
El problema aparece cuando se repite la misma lógica varias veces y se compran las sábanas por $60 mil en tres cuotas sin interés y unas zapatillas de $15 mil, un electrodoméstico de $18 mil y una compra más de $12 mil. El compromiso mensual, entonces, ya no es de $20 mil, sino de $65 mil. Y quizás todavía hay que sumar otras cuotas que ya venían de antes.
Hay otro dato que muchas veces queda fuera de la cuenta: tener una tarjeta de crédito puede implicar costos asociados a su uso. En Naranja X, por ejemplo, cuando existen consumos, cuotas de meses anteriores o débitos automáticos, se emite un resumen y se aplica el costo correspondiente según el producto que se tenga. Si durante un mes no hay consumos, cuotas pendientes ni débitos automáticos que generen el resumen, no se emite y no se cobra ese cargo.
Por eso, cuando se hacen cuentas con una compra en cuotas hay que mirar todos los costos asociados. Por ejemplo, si el costo de emisión del resumen es de $10 mil y las sábanas son el único consumo o cuota pendiente durante esos tres meses, entonces el impacto sería diferente. Porque a los $20 mil de cada mes hay que sumarles los $10 mil del resumen, y en tres meses eso suma $90 mil.
Lo que se recomienda es que cuando se usa la tarjeta de crédito, se aprovechen los beneficios. Por ejemplo, si se hace una compra y hay una promoción con descuento y cuotas sin interés, el ahorro puede compensar parte o incluso todo el costo asociado al uso de la tarjeta.
También puede valer la pena revisar los planes y suscripciones disponibles en la tarjeta. Algunos incluyen beneficios en rubros como supermercados, farmacias, viajes y otros consumos.
Otra estrategia simple puede ser no usar la tarjeta de crédito y separar el dinero de la cuota poniéndola a trabajar en un Frasco, entonces cuando llegue el resumen, la plata ya está ahí y encima con yapa.
Por último, cuidado con pagar solo el mínimo. Si no se paga el total del resumen, esa deuda puede generar intereses. En Naranja X, por ejemplo, el saldo que no se cancela genera intereses hasta que se paga completamente.
En resumen, las cuotas no son el problema, sino evitar mirar la película completa.






