Un nuevo estudio liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) arroja luz sobre las diferencias entre los ventrículos del corazón durante una de las arritmias más letales: la fibrilación ventricular (FV). La investigación, publicada en la prestigiosa revista Cardiovascular Research, revela que el ventrículo derecho es significativamente más resistente que el izquierdo a la falta de oxígeno y perfusión sanguínea durante una parada cardíaca.
La fibrilación ventricular es una de las principales causas de muerte súbita cardíaca en todo el mundo. La mayoría de estos episodios ocurren fuera del hospital, donde la tasa de supervivencia es inferior al 10%. Durante una FV, la actividad eléctrica caótica de los ventrículos impide que el corazón bombee sangre de forma efectiva, provocando una isquemia global que puede llevar a la muerte en pocos minutos si no se interviene rápidamente.
DIFERENCIAS CLAVE ENTRE VENTRÍCULOS
El equipo, encabezado por el Dr. David Filgueiras Rama, jefe del grupo de Desarrollo Avanzado en Mecanismos y Terapias de Arritmias del CNIC, analizó cómo responden ambos ventrículos ante la escasez de oxígeno. Los resultados muestran que el ventrículo derecho mantiene su actividad eléctrica durante más tiempo, lo que indica una mejor preservación metabólica y mayor tolerancia a la isquemia.
“Estas diferencias generan gradientes en la activación eléctrica del corazón que reflejan la evolución del daño producido”, explica Filgueiras Rama. “Además, el uso de la señal eléctrica de superficie (electrocardiograma) en el contexto de una parada cardíaca por fibrilación ventricular permite predecir las probabilidades de recuperación neurológica tras el ingreso hospitalario”.
Los investigadores observaron que las discrepancias son especialmente marcadas entre la superficie externa (epicardio) e interna del corazón, aunque también se mantienen entre el epicardio del ventrículo derecho y el izquierdo. Estas conclusiones se reforzaron con simulaciones computacionales desarrolladas en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia.
Jorge García Quintanilla, investigador senior del grupo del CNIC, destaca que estos hallazgos abren la puerta a nuevas estrategias terapéuticas: “Aportan pistas clave para el desarrollo de terapias dirigidas a proteger el ventrículo izquierdo y mejorar su resistencia a la isquemia durante la parada cardíaca”.
El electrocardiograma de superficie adquiere así un valor pronóstico relevante, permitiendo identificar a los pacientes con mayor probabilidad de recuperarse sin secuelas neurológicas graves. Este enfoque multidisciplinar —que combina electrofisiología, imagen y modelado computacional— subraya la necesidad de avanzar en un campo donde los progresos terapéuticos han sido limitados en las últimas décadas.






