Investigadores del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) han descubierto un mecanismo inesperado por el que la proteína TRIM34, en lugar de combatir la infección, promueve la replicación del virus de la gripe A (IAV). El hallazgo, publicado en la revista PLOS Pathogens, abre la puerta a nuevas estrategias antivirales al identificar un punto clave en la respuesta inmunitaria innata.
La inmunidad innata constituye la primera línea de defensa frente a las infecciones virales. Al detectar la presencia de un virus en la célula, se activa una cascada de señales que culmina en la producción de citoquinas proinflamatorias e interferones. Estas moléculas, a su vez, inducen la síntesis de proteínas con actividad antiviral que ayudan a controlar la infección.
Dentro de este sistema, la extensa familia de proteínas TRIM (más de 80 miembros identificados) juega un papel destacado. Estas proteínas regulan procesos celulares diversos, como la autofagia, la señalización inmunitaria y la restricción viral directa. Sin embargo, no todas actúan de forma protectora en todos los contextos.
Marta López de Diego, investigadora del CSIC en el CNB-CSIC y líder del estudio, explica el origen de la investigación: “Decidimos estudiar TRIM34 porque se sabe que regula la muerte celular programada y la progresión tumoral, y conocemos algunos mecanismos de su acción en estos procesos, pero no se conocía cómo actúa a nivel molecular durante una infección viral”.
Para esclarecer su función, el equipo combinó experimentos in vitro en líneas celulares humanas e in vivo en modelos de ratón, analizando la progresión de la infección gripal. Los resultados fueron sorprendentes: en lugar de limitar la multiplicación viral, el aumento de los niveles de TRIM34 favorece la producción de virus y debilita la respuesta inmunitaria innata.
La clave reside en su interacción con componentes de los poros nucleares, las “puertas” que controlan la entrada y salida de moléculas entre el núcleo y el citoplasma. “Por primera vez se ha observado la interacción de una proteína de la familia TRIM con diferentes proteínas que forman parte del poro nuclear”, destaca el trabajo.
Paula Vázquez Utrilla, investigadora del CNB-CSIC y primera autora del artículo, detalla el mecanismo: “Esta interacción resulta en un bloqueo de la entrada al núcleo del factor de transcripción IRF3, y en una inhibición de la salida hacia el citoplasma de ARNm celulares implicados en la respuesta antiviral”.
Mientras que los ARNm virales continúan saliendo del núcleo y produciendo proteínas virales sin obstáculos, los mecanismos celulares antivirales se ven comprometidos. Según los investigadores, este proceso podría tener como objetivo inicial evitar una respuesta inflamatoria excesiva perjudicial para el organismo, pero en el contexto de la gripe favorece claramente la replicación viral.






