El mundo podría enfrentar uno de los años más severos en cuanto a incendios forestales de las últimas décadas. Un inicio de 2026 con récords de superficie quemada, combinado con el cambio climático y la probable llegada de un fuerte fenómeno de El Niño, elevan la alerta entre científicos y autoridades.
Así lo advirtieron investigadores de World Weather Attribution (WWA). “Este año, la temporada mundial de incendios ha comenzado muy rápido”, señaló al portal DW, Theodore Keeping, investigador de fenómenos meteorológicos extremos en el Imperial College de Londres y miembro de WWA.
Hasta ahora, los incendios forestales han quemado un 50% más de terreno que el promedio para esta época del año. La superficie global arrasada supera en más de un 20% el récord anterior registrado desde que comenzaron los monitoreos sistemáticos en 2012. En total, se estiman más de 150 millones de hectáreas afectadas solo en los primeros meses.
África es el continente más golpeado: se han quemado 85 millones de hectáreas, frente a los 69 millones del récord anterior. Países de África Occidental y la región del Sahel registran incendios sin precedentes en casi todos sus territorios.
En Asia, los incendios en India, el sudeste asiático (Myanmar, Tailandia, Laos) y el noreste de China han arrasado casi 44 millones de hectáreas, un 40% más que el año récord anterior.
Latinoamérica también registra focos críticos: centro-sur de Chile, Patagonia argentina, Costa Rica y México. En Europa, España y Portugal figuran entre los países más afectados. Estados Unidos y Australia han visto igualmente superficies quemadas inusualmente altas.
Un factor clave ha sido el cambio drástico de condiciones: fuertes lluvias en la temporada anterior generaron un crecimiento excesivo de vegetación (especialmente hierba), que luego se convirtió en yesca seca ante las sequías y olas de calor recientes. Este fenómeno, conocido como “latigazo hidroclimático”, se ha intensificado en África Occidental y facilita incendios incluso en zonas tradicionalmente menos vulnerables.
EL NIÑO SE SUMA AL CALENTAMIENTO GLOBAL
Los científicos prevén la llegada de un El Niño (fase cálida del patrón climático del Pacífico) con probabilidades del 61% entre mayo y julio, que podría extenderse hasta finales de 2026 o más. Modelos indican que podría tratarse de un evento fuerte o incluso “Súper El Niño”.
“La probabilidad de que se produzcan incendios extremos y devastadores podría ser la más alta que hayamos visto en la historia reciente si se desarrolla un fuerte fenómeno de El Niño”, advirtió Keeping.
Friederike Otto, cofundadora de WWA e investigadora del Imperial College, matiza: “El Niño llega y se va como parte de un ciclo natural, pero ahora se da sobre una base cada vez más cálida por décadas de calentamiento acumulado”. No es solo El Niño, sino El Niño más el cambio climático.






