DESCUBREN EL MECANISMO CEREBRAL QUE EXPLICA POR QUÉ EL DOLOR CRÓNICO GENERA DEPRESIÓN EN UNAS PERSONAS Y EN OTRAS NO

El dolor persistente genera cambios en el hipocampo, una región del cerebro que actúa como centro de control y que ayuda a regular las respuestas emocionales ante esta enfermedad.
El dolor persistente genera cambios en el hipocampo, una región del cerebro que actúa como centro de control y que ayuda a regular las respuestas emocionales ante esta enfermedad.

Un estudio publicado en la revista Science rechaza la idea de que la depresión sea una consecuencia inevitable o directa del dolor crónico y localiza su origen principal en el hipocampo, una región del cerebro clave para la memoria y la regulación emocional. 

Los investigadores, que combinaron análisis de escáneres cerebrales humanos con experimentos en animales, descubrieron que el dolor persistente provoca cambios progresivos en el hipocampo. Estos cambios determinan si los pacientes desarrollarán depresión con el tiempo o mantendrán su resiliencia emocional.

“El dolor crónico suele conducir a episodios ansiosos o depresivos, pero hasta ahora no entendíamos por qué les ocurría solo a determinadas personas”, explica el coautor del estudio, el profesor Jiangfeng Feng, investigador de la Universidad de Warwick (Reino Unido) y de la Universidad de Fudan (China). “Nuestros hallazgos sugieren que el hipocampo actúa como un centro de control que regula las respuestas emocionales ante el dolor crónico. La depresión no es inevitable y depende de cómo responda esta región”.

EL DOLOR CRÓNICO AFECTA A MÁS DEL 20% DE LOS ADULTOS

El dolor crónico es una afección que afecta a más del 20 % de los adultos en todo el mundo y está estrechamente relacionado con la ansiedad y la depresión. Sin embargo, muchas personas con dolor persistente nunca desarrollan estos trastornos mentales, y las razones biológicas de esta diferencia eran hasta ahora poco claras.

Mediante el análisis de escáneres cerebrales de grandes cohortes poblacionales, incluyendo datos del Biobanco del Reino Unido, los científicos observaron diferencias significativas:

-Las personas con dolor crónico sin depresión presentaban un volumen del hipocampo ligeramente mayor y una mayor actividad en esta región, acompañada de un mejor rendimiento en tareas de aprendizaje y memoria. Esto sugiere que el cerebro inicia una respuesta compensatoria ante el estrés del dolor.

-Por el contrario, quienes padecían tanto dolor crónico como depresión mostraban un volumen del hipocampo reducido, actividad alterada y peor rendimiento cognitivo.

Los análisis longitudinales indicaron que estos cambios se desarrollan de forma progresiva con el paso del tiempo. “El hecho de que estos cambios ocurran gradualmente sugiere que están motivados por la propia experiencia del dolor”, añade Feng. “No se trata de una vulnerabilidad preexistente, sino de la respuesta cerebral ante el dolor crónico”.

EL GIRO DENTADO Y EL PAPEL DE LA INFLAMACIÓN MICROGLIAL

Los experimentos en animales revelaron la secuencia temporal de los efectos: primero aparece una mayor sensibilidad al dolor, luego comportamientos ansiosos y, finalmente, síntomas depresivos. Estos cambios van acompañados de alteraciones estructurales y funcionales en el hipocampo, demostrando que el dolor crónico remodela los circuitos cerebrales responsables de la regulación emocional.

Una pequeña subregión del hipocampo, el giro dentado —una de las pocas áreas del cerebro adulto donde se generan nuevas neuronas—, surgió como un centro regulador clave. En las primeras fases del dolor crónico, las neuronas recién creadas en esta zona se volvían más activas, lo que indica un intento del cerebro por adaptarse al estrés continuo.

Sin embargo, con el tiempo, las microglías (células inmunitarias del cerebro) se activaban de forma anómala, pasando de una respuesta adaptativa a una señalización disfuncional. Cuando los investigadores suprimieron esta actividad microglial en los modelos animales, los síntomas depresivos mejoraron y la función cerebral se mantuvo más estable.

“El cerebro no se abruma simplemente por el dolor crónico”, concluye el profesor Feng. “Intenta regular el bienestar emocional, y cuando ese sistema se mantiene en equilibrio, las personas pueden conservar su resiliencia mental”.

NOTAS DESTACADAS:

UN PLAN PARA SALVAR EL BOSQUE ATLÁNTICO

De este valioso ecosistema, que aloja especies emblemáticas de la Argentina como el yaguareté, solo queda el siete por ciento. Proyectos en marcha para recuperarlo.

BARCELONA: MIRADA, MATERIA Y ESPÍRITU

La Ciudad Condal, que suele desbordar de atractivos, en este 2026 agrega la particularidad turística de conmemorar el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto modernista que dejó el legado de icónicos edificios que suelen ser recorridos por millares de visitantes.