Los peces, especialmente en sus huevos transparentes, sobreviven a la intensa radiación ultravioleta del sol gracias a un compuesto natural llamado gadusol (a menudo escrito como gradusol en algunas referencias). Este potente protector solar y antioxidante, presente en huevos de peces cebra, salmón, esturión y otros organismos marinos, les defiende del daño UV sin necesidad de filtros químicos sintéticos.
Ahora, una investigación publicada en la revista Trends in Biotechnology (mayo de 2026) acerca este compuesto a posibles aplicaciones en cosmética humana. Investigadores de la Universidad de Jiangnan, en China, han desarrollado un método sostenible para producirlo a gran escala utilizando bacterias modificadas genéticamente.
DE LA NATURALEZA A LAS “GRANJAS MICROBIANAS”
Hasta ahora, la extracción de gadusol de fuentes naturales era escasa, poco productiva y con costes ambientales significativos. El equipo liderado por Ping Zhang reconstruyó la vía metabólica del pez cebra en la bacteria Escherichia coli, convirtiéndola en diminutas “fábricas celulares” capaces de sintetizar el compuesto.
Mediante modificaciones genéticas, el uso de pequeñas moléculas de ARN y la optimización de las condiciones de cultivo, lograron multiplicar la producción casi 93 veces: de 45,2 miligramos por litro a 4,2 gramos por litro. Según los autores, con solo 100 mg de gadusol ya se podría bloquear eficazmente los rayos solares.
“Es un ingrediente escaso en la naturaleza y su extracción es poco productiva. Queríamos encontrar una forma escalable y sostenible de producir esta sustancia”, explicó Ping Zhang.
Además de su capacidad para absorber UV, el gadusol posee propiedades antioxidantes comparables a la vitamina C, capaces de neutralizar radicales libres generados por la exposición solar. Esta característica permitió al equipo desarrollar una prueba de cribado basada en el color: una señal química púrpura se vuelve amarilla cuando el compuesto actúa, facilitando la identificación rápida de las cepas bacterianas más productivas.
“En comparación con el análisis químico tradicional, este enfoque es más cómodo, eficiente y económico”, señaló Ruirui Xu, colíder del estudio.
UNA ALTERNATIVA MÁS ECOLÓGICA Y “CORAL-FRIENDLY
“El interés en el gadusol surge en un contexto de preocupación por algunos filtros solares convencionales. Ciertos ingredientes inorgánicos o orgánicos pueden irritar la piel, permear la dermis o dañar ecosistemas marinos, como los arrecifes de coral. El gadusol, de origen natural y producido de forma microbiana, se alinea con la demanda de productos más seguros y respetuosos con el medio ambiente.
Los investigadores destacan que esta tecnología podría convertirse en un ingrediente clave en cremas solares y cosméticos. Sin embargo, todavía quedan pasos importantes: comparaciones con productos comerciales, estudios de seguridad a largo plazo, escalado industrial y aprobaciones regulatorias. Los autores estiman que podrían aparecer los primeros productos en el mercado en un par de años.
“Alcanzar este nivel de producción en un laboratorio es prometedor. Sugiere que podremos satisfacer la demanda futura de ingredientes naturales para protectores solares”, afirmó Zhang. “Esperamos que la gente mire más allá de los métodos de extracción tradicionales. Las fábricas de células microbianas están surgiendo como una forma más sostenible de llevar los descubrimientos de laboratorio al mundo real”, expresó.






