La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha publicado este martes un informe técnico definitivo que cierra el debate sobre la homeopatía: no existe evidencia científica que avale su eficacia en ninguna patología. Los productos homeopáticos no superan el efecto placebo y sus fundamentos son incompatibles con el conocimiento actual en física, química y farmacología.
El documento, titulado Homeopatía y productos homeopáticos: Evaluación de las evidencias acerca de su eficacia y seguridad, analiza 64 revisiones sistemáticas de la literatura científica internacional publicadas desde 2009. La conclusión es rotunda: los estudios que sugieren algún beneficio presentan, en general, baja calidad metodológica, con muestras reducidas, seguimientos cortos y deficiencias en la aleatorización o el cegamiento. A medida que aumenta el rigor de los ensayos clínicos, los supuestos efectos positivos desaparecen por completo.
“Ni sustancia, ni explicación, ni eficacia”, resumió la ministra de Sanidad, Mónica García. “En salud, donde hay ciencia no mandan las creencias”, añadió, alertando del “riesgo real” que supone abandonar tratamientos con evidencia demostrada.
Diluciones extremas y ausencia de moléculas activasDesde el punto de vista científico, la AEMPS explica que los principios de la homeopatía —como la ley de los similares y la dilución y dinamización sucesivas— contradicen las leyes básicas de la física y la farmacología. En las diluciones habituales, como la 12 CH (una parte de sustancia en 100 partes de disolvente repetido 12 veces), es matemáticamente imposible que quede una sola molécula del principio activo original.
Para ilustrarlo, el informe señala que incluso una dilución menor, de 6 CH, equivaldría a disolver un sobre de azúcar en todo el mar Mediterráneo. El documento rechaza de plano conceptos pseudocientíficos como la “memoria del agua”, que postula que el disolvente conservaría las propiedades de la sustancia ausente, considerándolo un postulado sin base empírica.
SITUACIÓN REGULATORIA EN ESPAÑA
Tras un largo proceso de regularización conforme a la normativa europea y nacional, en España no existe ningún producto homeopático autorizado con indicación terapéutica. De los miles de preparados que circulaban, se han retirado más de 1.000 con indicaciones médicas. Permanecen registrados 976 mediante un procedimiento simplificado que solo garantiza su inocuidad gracias a las diluciones extremas, pero prohíbe expresamente incluir cualquier indicación terapéutica en el etiquetado o publicidad.
TENDENCIA INTERNACIONAL Y RIESGOS
La posición española se alinea con otros países. Francia eliminó el reembolso público de la homeopatía en 2021 tras concluir que carece de eficacia demostrada. El Reino Unido dejó de financiarla con fondos públicos, Australia desaconseja su uso en enfermedades crónicas o graves, Alemania planea suprimir su cobertura por el seguro médico y Estados Unidos exige advertencias claras sobre la falta de pruebas científicas.
Aunque los productos suelen percibirse como inocuos por su carácter “natural”, la AEMPS recuerda que se han notificado reacciones adversas graves, intoxicaciones y fallecimientos en lactantes en otros países. Sin embargo, el principal riesgo es el abandono o retraso de tratamientos convencionales con eficacia probada, lo que puede tener consecuencias graves en patologías crónicas o potencialmente mortales.
COMPROMISO CON LA MEDICINA BASADA EN EVIDENCIA
Con este informe, el Ministerio de Sanidad reafirma su compromiso con una medicina basada en la evidencia y la protección de la salud pública. “La homeopatía no puede considerarse una alternativa terapéutica válida y su uso no debe sustituir a tratamientos que sí han demostrado beneficios clínicos”, concluye el comunicado oficial.






