Un equipo multidisciplinario de investigadores de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) anunció el descubrimiento de una nueva especie de parásito microscópico nunca antes registrada por la ciencia. Se trata de Glugea pygidiopsidis n. sp., un microsporidio que vive dentro de otro parásito (una metacercaria del trematodo Pygidiopsis), el cual a su vez infecta peces de agua dulce. El hallazgo se produjo en el Lago del Bosque de la ciudad de La Plata y representa el primer registro en Sudamérica de un microsporidio hiperparásito en metacercarias de trematodos de peces continentales.
El estudio, liderado por especialistas del Laboratorio de Animales de Experimentación (LAE) de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNLP y del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE) —dependiente de la UNLP y el CONICET—, fue publicado en el portal INVESTIGA de la UNLP.
El trabajo detectó este fenómeno biológico poco frecuente conocido como hiperparasitismo. En términos sencillos, se forma una cadena inusual: un parásito (el microsporidio) dentro de otro parásito (la metacercaria de Pygidiopsis), dentro de un pez. Los investigadores lo comparan con una muñeca rusa o mamuschka ecológica.
Basado en un enfoque integrador que combinó microscopía óptica, microscopía electrónica de transmisión y análisis moleculares de ADN (incluyendo secuenciación y filogenia). Estos métodos permitieron confirmar que se trata de una especie nueva para la ciencia, con afinidades claras con el género Glugea. Los resultados fueron publicados en la prestigiosa revista internacional Parasitology International (disponible desde marzo de 2026).
POSIBLES APLICACIONES EN SALUD Y ACUICULTURA
Aunque aún queda mucho por investigar, los científicos plantean como hipótesis que Glugea pygidiopsidis podría actuar como un agente de control biológico natural. Al regular la proliferación del parásito Pygidiopsis —que tiene potencial zoonótico, es decir, puede transmitirse a humanos a través del consumo o manipulación de peces infectados—, este hiperparásito contribuiría a reducir riesgos sanitarios en ecosistemas acuáticos.Los investigadores destacan que la presencia de alta biodiversidad de parásitos, como la observada en el Lago del Bosque, suele indicar menor impacto antropogénico y ambientes menos contaminados. “No todos los parásitos causan enfermedades; en ecosistemas sanos, muchos cumplen roles regulatorios”, señalaron.
Además, el microorganismo abre puertas a futuras aplicaciones en piscicultura. Podría explorarse como una suerte de “vacuna ecológica” para controlar parásitos en criaderos de peces, promoviendo sistemas de producción más sostenibles y con menor uso de químicos.
UN HALLAZGO QUE INVITA A MÁS INVESTIGACIÓN
Este descubrimiento refuerza el rol de la UNLP y el CONICET en la exploración de la biodiversidad parasitaria sudamericana y resalta la importancia de estudios locales en entornos urbanos como el Lago del Bosque. Los autores anticipan que este hallazgo puede derivar en múltiples líneas de investigación aplicadas, tanto en ecología como en salud pública y acuicultura.
El artículo científico completo está disponible en ScienceDirect y ResearchGate, y el hallazgo ha sido difundido por medios locales y el sitio oficial de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNLP.






