Un equipo del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología de Pinturas (CIDEPINT) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) desarrolló un material bioactivo innovador que podría revolucionar las pinturas de uso doméstico e institucional. Se trata de una diatomita modificada con sales de amonio cuaternario y citronelol –el principal componente del aceite esencial de citronela–, que actúa como un “relleno” antimicrobiano natural, sostenible y de bajo costo. El avance, publicado en la revista científica Frontiers in Chemistry y reproducido por el portal INVESTIGA, busca reemplazar biocidas químicos tradicionales cuestionados por su toxicidad e impacto ambiental.
Los estudios se realizan en el Laboratorio de Recubrimientos Antimicrobianos del CIDEPINT, institución que depende de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires (CICPBA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Allí, los investigadores aplican los principios de la química verde para obtener tecnologías antimicrobianas más seguras y ecológicas, según detalla la nota oficial de la UNLP publicada en marzo de 2026.El punto de partida es la tierra de diatomeas (diatomita), un insecticida natural extraído del yacimiento “La Milonguera” en Calingasta, provincia de San Juan. Esta sílice porosa, formada hace más de 70 millones de años por la fosilización de algas unicelulares, posee una estructura intrincada ideal para retener y liberar de forma controlada agentes bioactivos.
“Si bien los agentes antimicrobianos pueden incorporarse de manera libre durante la formulación de una pintura, cuando se trata de componentes volátiles como el citronelol, no es posible garantizar una buena retención del agente bioactivo en la película de pintura una vez aplicada. Por eso se busca asociar estos compuestos a un soporte sólido compatible con la formulación, como es la tierra de diatomeas”, explicó la Dra. Natalia Bellotti, investigadora del CIDEPINT y responsable del proyecto.
El proceso de modificación es sencillo y eficiente: primero se activa la diatomita con una solución alcalina para mejorar su afinidad por el agua; luego se la combina con una sal de amonio cuaternario (de probada actividad antibacterial) y, finalmente, se impregna con citronelol, un compuesto natural y seguro para la salud humana reconocido por la FDA como GRAS (Generally Recognized As Safe).
El equipo evaluó el material contra un cepario propio del laboratorio, que incluye bacterias de interés sanitario como Escherichia coli (causante de infecciones gastrointestinales) y Staphylococcus aureus (responsable de infecciones cutáneas y neumonías). Además, aislaron e identificaron molecularmente hongos extraídos de pinturas biodeterioradas: Aspergillus fumigatus, Chaetomium globosum y Penicillium commune, conocidos por provocar alergias e infecciones. Los resultados, detallados en el artículo científico liderado por Guillermo P. López, mostraron un efecto sinérgico entre ambos compuestos: inhibición total de hongos a 5 mg/mL y reducción bacteriana superior al 99,9 % incluso a concentraciones bajas.
“Este material híbrido no solo previene la colonización microbiana, sino que prolonga la durabilidad de los recubrimientos, alineándose con los principios de la química verde”, destacó Bellotti. La novedad radica en usar la diatomita –tradicionalmente un pigmento extensor barato en pinturas– como soporte de agentes bioactivos naturales, en colaboración con la Dra. Cecilia Deyá, especialista en pinturas anticorrosivas del CIDEPINT.
Las pinturas convencionales combinan ligantes, pigmentos, aditivos y disolventes para formar una película protectora y decorativa. Hasta ahora, los biocidas se agregaban libremente en bajas concentraciones, pero muchos son tóxicos. El nuevo enfoque permite reemplazarlos por un filler funcional de origen natural, reduciendo el impacto ambiental y el riesgo para la salud.
El equipo –integrado también por los doctores Guillermo López, Leyanet Barberia Roque, Katerine Igal y Erasmo Gámez Espinosa– ya incorporó el material en formulaciones de pinturas al látex para ambientes interiores.






