El cambio climático se ha consolidado como la principal amenaza para los sitios naturales declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, afectando al 43 % de ellos, según el informe Perspectiva del Patrimonio Mundial de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Este porcentaje representa un aumento significativo desde el 33 % registrado en 2020. La segunda mayor amenaza son las especies exóticas invasoras, que impactan al 30 % de estas áreas de valor universal excepcional.El informe, basado en cuatro ciclos de evaluaciones desde 2014, ofrece la revisión más completa de estos sitios a nivel global y, por primera vez, analiza tendencias de conservación a lo largo de una década. Entre los datos más alarmantes, destaca el incremento de enfermedades en fauna y flora: un 9 % de los sitios enfrenta un riesgo alto o muy alto por patógenos como el virus Ébola, la quitridiomicosis o la gripe aviar, frente al 2 % en 2020. El cambio climático agrava estas amenazas al facilitar la propagación de especies invasoras y enfermedades, generando impactos en cascada que afectan ecosistemas y especies clave.Deterioro de la conservación y falta de recursosLa proporción de sitios con una valoración positiva de conservación ha caído del 62 % en 2020 al 57 % en 2025, con un impacto especialmente notable en aquellos reconocidos por su biodiversidad. Además, solo la mitad de estos sitios cuenta con una gestión y protección adecuadas, y un 15 % enfrenta un alto riesgo debido a la falta de financiación sostenible. Grethel Aguilar, directora general de la IUCN, subraya la urgencia de actuar: “Proteger el Patrimonio Mundial no es solo salvaguardar lugares emblemáticos, sino proteger los cimientos mismos de la vida, la cultura y la identidad de las personas en todo el mundo. Debemos unirnos para garantizar que estos tesoros irremplazables perduren”. Éxitos y desafíos pendientesA pesar del panorama preocupante, el informe destaca avances en trece sitios entre 2020 y 2025. Cuatro parques africanos —Dja (Camerún), Salonga y Garamba (República Democrática del Congo) y Niokolo-Koba (Senegal)— han mejorado sus perspectivas de conservación, pasando de “preocupación crítica” a “significativa” gracias a esfuerzos contra la caza furtiva, la participación de comunidades locales y la estabilización de especies clave.Sin embargo, Tim Badman, jefe del programa de Patrimonio Mundial de la IUCN, advierte: “El panorama tras una década muestra que se necesita un nuevo enfoque para cambiar el rumbo del Patrimonio Mundial y ampliar los éxitos a más sitios”. La colaboración internacional y una mayor inversión son esenciales para garantizar la resiliencia de estos lugares emblemáticos frente a las crecientes amenazas globales.
EL CAMBIO CLIMÁTICO AMENAZA AL 43 % DE LOS SITIOS NATURALES DEL PATRIMONIO MUNDIAL






