En la mayoría de las especies de primates, los grupos grandes se fragmentan de forma habitual en unidades más pequeñas para reducir la competencia por recursos y mejorar las chances de supervivencia. Sin embargo, en los chimpancés (Pan troglodytes), las separaciones permanentes son extremadamente raras, estimadas genéticamente en una cada 500 años aproximadamente. La comunidad de Ngogo, en el Parque Nacional de Kibale (Uganda), la más grande conocida en estado salvaje con cerca de 200 individuos, ha protagonizado un caso sin precedentes: una fisión permanente documentada con rigor que derivó en un conflicto letal entre antiguos compañeros.
Un equipo internacional de investigadores, liderado por Aaron Sandel de la Universidad de Texas en Austin, publicó en la revista Science los resultados de 30 años de observaciones continuas. El estudio, basado en 24 años de vínculos sociales, 10 años de datos de GPS y 30 años de demografía, revela cómo una comunidad cohesionada se polarizó hasta dividirse en dos grupos independientes que ahora se atacan con ferocidad.
Durante décadas, los chimpancés de Ngogo seguían la dinámica típica de fisión-fusión: se separaban temporalmente en subgrupos flexibles, pero mantenían vínculos sociales estables, se asociaban, se acicalaban mutuamente y se reproducían entre sí. Todo cambió a partir de 2015. Los individuos de la parte occidental comenzaron a evitar a los del grupo central durante semanas, un comportamiento inédito. La polarización se intensificó hasta 2017-2018, cuando se consolidó la separación: un grupo occidental más pequeño (alrededor de 83 individuos) y uno central más grande (cerca de 107). Desde entonces, dejaron de asociarse, de mantener lazos afiliativos y de reproducirse entre sí, ocupando territorios separados.
“Esperamos tanto para publicar el estudio porque queríamos asegurarnos de que la fisión fuera permanente. Nuestro trabajo proporciona evidencia sólida de que los chimpancés parecen tener identidades de grupo. No solo tienen un sentido de quién pertenece a su comunidad y quién no, sino que estas identidades pueden cambiar”, declaró Sandel en comunicados de su universidad.
VIOLENCIA LETAL Y EPISODIOS DE INFANTICIDIO
Lo que siguió fue un conflicto sostenido. Entre 2018 y 2024, los investigadores registraron al menos 24 ataques por parte del grupo occidental contra el central, con siete machos adultos y 17 crías asesinados confirmados. Desde 2021, la violencia incluyó frecuentes episodios de infanticidio. El número real de víctimas podría ser mayor, ya que varios individuos desaparecieron sin explicación conocida. Los ataques continúan, con nuevos incidentes reportados en 2025 y 2026.
“Uno de los misterios para mí es precisamente por qué el amigo de ayer se convierte en el enemigo de hoy. En este caso, los individuos crecieron juntos, se conocieron durante toda su vida y cooperaron y colaboraron para beneficiarse mutuamente de formas importantes”, reflexionó John Mitani, profesor emérito de la Universidad de Michigan y coautor del estudio.
Los autores señalan posibles factores desencadenantes: el gran tamaño del grupo (víctimas de su propio éxito, según Mitani), competencia por recursos y reproducción, cambios en la jerarquía de dominancia masculina, la pérdida de machos clave que actuaban como “conectores” sociales (varios murieron por enfermedad en 2014) y la aparición de enfermedades.
COMPARACIÓN CON EL CASO DE GOMBE Y JANE GOODALL
Este es solo el segundo caso documentado de fisión con conflicto letal. El anterior ocurrió en la década de 1970 en Gombe (Tanzania), observado por Jane Goodall, donde el grupo Kasakela eliminó al Kahama. Sin embargo, ese caso ha sido debatido porque los chimpancés recibían alimento de los investigadores, lo que podría haber influido. En Ngogo, nunca fueron aprovisionados, lo que da mayor solidez al hallazgo.
A diferencia de Gombe, donde uno de los grupos desapareció, en Ngogo ambos persisten. El grupo occidental ha expandido su territorio sobre el del central sin cederlo. Sandel señaló que ahora puede reinterpretar el caso de Gombe con nueva perspectiva: “La pérdida de posibles conectores sociales y un cambio en la jerarquía de dominancia masculina parecen desempeñar un papel importante”.






