Los Nocheros: “Somos una canción eterna”

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El grupo que revolucionó el folklore nacional encara un cambio de etapa. Tras 37 años juntos, uno de los miembros fundadores se despide para iniciar nuevos proyectos. La esencia, que habita en las canciones y la comunión con la gente, se mantendrá en el trío que queda.

En Hoy temprano, el cuento de Pedro Mairal, el protagonista se sube siendo niño al Peugeot 404 de sus padres para viajar junto a ellos y sus hermanos a la quinta donde pasan los fines de semana, y, en solo un par de párrafos, ya es un padre divorciado que maneja un Escort sobre la autopista que cruza por donde antes existía esa quinta.

Así, en ese abrir y cerrar de ojos que encierra todo un recorrido vital, Kike Teruel se baja, a los 58 años, del vehículo al que se subió a sus 21, cuando todo estaba por hacerse. Su hermano Mario, junto a Rubén Ehizaguirre, lo convocó para cantar con ellos. Le dieron forma a Los Nocheros, primero un sueño, luego un proyecto que derivó en un éxito descomunal y dio paso a una empresa que en su seno cobijó a las familias crecientes de todos sus integrantes. Uno de aquellos hijos, Álvaro, ya hace 18 años que es parte del ahora trío.

Es el cierre de una etapa en la historia de un grupo que revitalizó el folklore, siempre en formato de cuarteto (con un paréntesis en 2014 que “espoileó” lo que finalmente sucederá a partir de julio de este año).

  • ¿Cómo viven estos días?

Mario Teruel: Yo estuve prestando más atención al comienzo del ciclo nuevo, es como que no he visto que se cierre algo. Será que ya hemos quedado a trío, que hace tanto tiempo que Kike está en esa cuestión de que se va o se queda, que esa parte ya la tengo asumida. Me resulta divertido y me tiene hasta intranquilo, con mucha ansiedad, estar armando el show nuevo para el proyecto que viene.

Rubén Ehizaguirre: Con las pilas puestas, intentando rearmar, reacomodar todo. Ya hemos trabajado como trío durante un tiempo, tenemos el horizonte bastante claro con los changos.

Álvaro Teruel: Lo emocional juega y seguramente va a jugar en el show de despedida. Cuando decidimos seguir, es porque nos da tantas alegrías tocar, salir de gira, vivir como vivimos en mi casa, en una abundancia hermosa que gira alrededor de que continuemos cantando, expresándonos. Queremos seguir teniendo el vínculo con esas canciones que nos escribieron muchos autores, incluyendo a mi vieja, que ya no está.

Kike Teruel: Yo lo estoy tomando con la naturalidad con la que hemos tomado siempre todo Los Nocheros. Siempre hemos sido cuatro personas que nos hemos desenvuelto de manera natural, como amigos y hermanos. Las cosas fluyen. Estoy retomando y comenzando proyectos nuevos que tienen la misma forma que el grupo para ellos. Es un recomenzar de todos. Ellos tres, estoy seguro, retoman la creatividad intensamente. Esto les va a dar una polenta bárbara, el trío va a salir con todo. A mí, en lo personal, me da una alternativa para pensar otros recursos y formas de vivir. Es un cambio cien por cien.

A la par del grupo, cada historia personal se fue forjando con alegrías y golpes. Ese todo que es Los Nocheros, que es más que la suma de sus partes, pero que las necesita y siente lo que sucede con cada una, absorbió y reorientó energías en los momentos difíciles. Los últimos no fueron particularmente años sencillos, y no lo es tampoco este 2023, que inició con la confirmación oficial del alejamiento de Kike y con el fallecimiento de Noemí Cristina Laspiur, La Moro, compositora de cientos de canciones, esposa de Mario y madre de Álvaro.

  • En esos momentos, ¿Los Nocheros fue una especie de lugar seguro donde volver?

R: Sí, siempre he visto a Los Nocheros como un bloque. Así como esos scrums que hacen en rugby, que se abrazan unos a otros y empujan hacia un mismo lado. Si el que estaba al lado de quien pasaba un problema se ha podido meter, lo ha hecho. Si no, ha estado siempre apoyando, conteniendo.

K: No se me olvida más que hubo un tiempo en que mi señora necesitaba cuidados. El Negro Rubén salía de la peña y se sentaba a cuidarla cuando yo estaba cansado. O Rubén en otra vida fue Teruel o yo en otra vida fui Ehizaguirre, si no esto no pudo haber llegado y trascendido de la manera en que lo hizo. Los Nocheros es un bloque. Hubo problemas serios, algunos de la vida, algunos inesperados y otros que sí se esperan, como la muerte de alguien. Todo lo hemos superado con la misma naturalidad, con la seriedad del caso, y siempre hemos priorizado a la persona. El bloque ese es una pared musical donde choca todo lo malo y se convierte en canción.

A: El solo hecho de ponerte a escuchar la música, seguirla, te lleva puesto emocionalmente. Ahí ya empieza a transformarse todo, ahí empezás a dejar al que tiene que pagar las cuentas o sufre lo que fuera. Ahí es donde me parece que tenés que permanecer. La cantada con Los Nocheros es una salida. Voy ahí buscando el equilibrio de todo. Es algo para agradecer, es zarpado.

M: A mí el espacio seguro me lo hizo encontrar la gente. Con Los Nocheros me ha mostrado no solo que me daba seguridad, sino un amor increíble. Los Nocheros hemos sobrevivido a varios golpes, profesionales y de los otros, porque la gente nos dio la derecha. Siento que Los Nocheros en este momento son el único nexo que tengo para agradecerle a toda la gente esta forma de vivir tan plena, tan maravillosa. 

El primer cuarteto de Los Nocheros duró poco, ya que uno de los miembros originales, Enrique “Pala” Aguilera, dejó temprano el grupo para sumarse a otro. En 2005, ya con un historial de éxitos en el lomo, fue Jorge Rojas quien emprendió un camino por separado. Ahora es Kike Teruel quien se aleja del proyecto.

  • Con todos estos cambios, Los Nocheros siguieron siendo Los Nocheros. Y ahora también van a continuar, ¿dónde creen que radica su esencia? ¿Qué los hace seguir siendo Los Nocheros a pesar de esto?

K: Somos la esencia de cada uno, que se ha puesto al servicio de un destino que después nos dimos cuenta de que lo buscamos toda la vida. Cuando empezó, seguimos a Mario, que dijo “Metámosle como si estuviéramos jugando”. Cuando se fue Jorge lo dije y, ahora que me voy yo, lo repito: Los Nocheros no son una cara, Los Nocheros son una canción eterna. Me voy yo, van a quedar los chicos y van a defender el nombre y la canción de la misma manera.

R: La esencia es el cariño, el amor de toda la gente, a lo largo de tanto tiempo. La esencia está en cómo hemos concebido todo esto, cómo se lo hemos entregado a la gente, y lo que la gente nos ha devuelto. Hemos sido totalmente genuinos y auténticos cuando comenzamos a laburar y queríamos que la gente supiera de nosotros. Se vio reflejado de esa manera.

“Lo emocional seguramente va a jugar en el show de despedida”.
Álvaro Teruel.

A: Creo que esa esencia está en el canto salteño, en las voces que se acoplan juntas. Que se afinan, tienen sus colores, su particularidad. Y, sobre todo, tienen una necesidad total de exponerse, de mostrar.

M: Somos un resumen de Los Cantores del Alba, Los Fronterizos, Los Chalchaleros, Las Voces de Orán, Los Tucu-tucu, Los de Salta, Los Nombradores. Cuando vino Rojitas, hemos encontrado un repertorio novedoso, que hit tras hit, por primera vez en la historia de la industria argentina, puso a un grupo de folklore a vender esas cifras. Hemos llenado un montón de estadios. Hoy hay una generación, por lo menos, que escucha Los Nocheros y se siente identificada. La canción sirve, despeja, libera. Nos libera a nosotros y al que nos escucha. Bendito ese nexo que se llama canción. Lo único que nos sostiene hasta este momento, aparte de las ganas de cantar y de todo, es que tenemos esos móviles que son las canciones, que llegan a los lugares donde uno menos se imagina, en los momentos en que menos se imagina.

  • Kike habló de una misión que, para él, termina. ¿Todos sienten que hay una misión?

A: Sí, me parece que sos vos con el mundo y el mundo con vos. Es una relación. Hay un compromiso de hacerlo con onda, ser responsable. Es un servicio. Tiene nuestro sentido humano a pleno, y eso a nosotros nos hace bien.

K: Yo consideré que el tiempo mío en Los Nocheros se cumplió. No es que se terminó, porque la voz mía va a quedar en centenares de canciones. A mí la vida me dio un regalo maravilloso de poder decir directamente lo que quería a través de las canciones. Un día te despertás y te das cuenta de que ya está, que querés otro camino. No tiene una explicación. Parece algo sin sentido, pero quiero buscar otra misión en mi vida que siento que me está llamando. Esta la cumplí con creces y me voy con la frente en alto, porque mis amigos, mis hermanos, que son los tres nocheros que quedan, así lo han visto también. Yo di todo. Hasta ahora he sido Kike, de Los Nocheros. Ahora tengo que empezar a ser Kike Teruel.

M: Siempre hemos hablado de eso con los changos, hace tiempo que lo sentimos. El Kike es muy honesto cuando dice que a esto hay que ponerle un montón de cosas que él siente que ya no le puede poner. Cada uno de nosotros sabe que en esta misión cada cosa que uno pone es netamente personal y que el motivo que a mí me mueve a lo mejor a él no lo mueve. Está muy bueno que cada uno sienta plenitud.

R: Esto no es únicamente estar arriba del escenario, hay un negocio y un laburo abajo que a veces es mucho más costoso. Hemos cumplido con creces con la parte que nos ha dado la vida en ese sentido. A mí me encanta la esperanza, las ganas que les hemos dado a un montón de changos nuevos de seguir, de hacer música, cantar, componer. Creo que los que quedamos vamos a seguir siendo un lindo ejemplo. Kike continuará siendo una imagen nuestra, un nochero debajo del escenario. 

LA DESPEDIDA

A fin de mes, Los Nocheros darán su último show con esta formación. El viernes 30, en el Movistar Arena, con la promesa de una noche emotiva y llena de invitados, despedirán cantando a Kike Teruel.

“No quiero ni pensar cómo va a ser ese día del show. Me contaron que en la despedida a Los Chalcha lo han tenido que sedar a Juan Carlos Saravia por la emoción que sentía. Yo no sé si llegaré a tanto, pero estoy seguro de que va a ser emotivo. Esto fue mi vida, toda la historia de mi familia está basada en Los Nocheros”, reflexiona Kike.

“Además de todo eso, para nosotros es un desafío muy lindo, porque las ideas para cantar y tocar están piolas. Eso es lo más divertido. Queremos renovar la conexión con la gente, que es lo que siempre buscamos, el resultado que soñamos en cada show que armamos”, se entusiasma Mario.

Acerca de lo que viene para él, Kike adelanta que se abocará a “proyectos sociales, empresariales y culturales”, y aclara que no se vinculará con la política partidaria.