“Romeo y Julieta es un clásico, y como tal nunca muere, porque uno siempre encuentra distintos aspectos si lo releés a los 20, 30, 50, 60 años, otros significados que no habías descubierto”, afirma Guido De Benedetti. El director y coreógrafo de danzas una vez más llevará a escena, en lenguaje neoclásico, esta historia de todos los tiempos de William Shakespeare.
De Benedetti sostiene que la obra alberga gran cantidad de subtramas en torno a las relaciones humanas y las emociones. Él toma alguna de ellas para reescribir o inventar escenas. Pone de ejemplo el protagonismo que le da a una de las prostitutas del pueblo para mostrar las diferentes formas de amar y sufrir dependiendo de la clase social.
Como director sabe que sin una gran técnica no se puede abordar con solvencia y naturalidad la coreografía, aun así, reconoce que su exigencia está en la interpretación. “El ballet es un arte que cuenta sin palabras, con el cuerpo, por tanto, la expresión del bailarín tiene que ser tan sutil, objetiva y directa, para que el público entienda, y tiene que emocionar, si no es algo gimnástico”, expresa, y anticipa que este año estrenará una versión propia de El principito.
- ¿Una compañía que recomiendes?
Las que más me gustan son las que dirigen o dirigían Maurice Béjart, John Neumeier y Jiří Kylián.
ROMEO Y JULIETA
Una versión propia de este clásico del ballet y la literatura. Entre sus intérpretes se encuentran ascendentes promesas de la danza. Música de Prokofiev, con vestuario y utilería del Teatro Colón.
14 de febrero, a las 20, en Teatro Avenida, Av. de Mayo 1222, CABA.