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CURAZAO: LA ISLA DE LOS COLORES Y LA FANTASÍA

Un archipiélago de playas infinitas, colorido inconmensurable, diversidad de paisajes y una riquísima historia entrelazada con su acervo cultural. Un destino formidable que es la meta de miles de turistas de todo el mundo.
Un archipiélago de playas infinitas, colorido inconmensurable, diversidad de paisajes y una riquísima historia entrelazada con su acervo cultural. Un destino formidable que es la meta de miles de turistas de todo el mundo.

Cuando Alonso de Ojeda desembarcó en el archipiélago, en 1499, se topó con sus habitantes originarios: unos 2000 caquetíos, parte del amplio pueblo arahuaco. Eran llamativamente altos: el conquistador denominó al lugar como “la Isla de los Gigantes”. Algunos años después, arribaron los portugueses. Muchos de ellos llegaron famélicos, padecían de escorbuto. Pero se fueron sanando casi mágicamente (no solo por los alimentos que hallaron en ese paradisíaco rincón del Caribe), por lo que lo rebautizaron como “la Ilha da Curação” (Isla de la Curación). Los indicios originales de asentamientos neerlandeses se registraron en 1621. Llegaron para abastecerse de recursos como madera y sal: desde entonces, dominan sus destinos a pesar de las dos invasiones inglesas motivadas por guerras napoleónicas (1800-1803 y 1807-1816). Tiempos de incursiones, dominaciones, muertes y cruentas batallas forjaron una historia apasionante.

Nada más lejos de lo que representa hoy la Ilha da Curação, un verdadero paraíso. El Caribe es colorido exuberante, calor, sol, playas paradisíacas, mares cristalinos, gentes de todos los mundos, historia, gastronomía deliciosa, clima maravilloso, arena blanca, naturaleza admirable, arquitectura deslumbrante, disfrute profundo. Curazao es un espejo regional. Un ejemplo fidedigno de atractivos, características, una región de belleza exuberante. Se encuentra en el mar Caribe, en la región septentrional de América del Sur, con una superficie de apenas 444 km²: la mitad de los 195 mil habitantes de la isla viven en su capital, Willemstad. Integra el grupo de islas ABC junto a Aruba y Bonaire, ambas a menos de un centenar de kilómetros. 

Curazao es un destino de ensueño que mixtura entretenimiento, aventura y cultura. 

En el corazón de las Antillas Holandesas, la isla de Curazao se destaca por su puerto de gran colorido y su diversa vida artística y cultural.

“¡Nunca dejes de explorar!”, clama el anuncio oficial. Pocas veces tan certero. En Curazao se puede empezar por sus extraordinarias playas. Son unas 35 las que ofrecen una variedad ambiental y turística deslumbrante. La más renombrada es la Boka Saint Michel, que pertenece a Boka Sami, un sereno pueblo pesquero que parece inserto delicadamente en la naturaleza, con su intensa vida local, profusa creatividad artística, la sombra de su arboleda, atardeceres alucinantes y senderos inolvidables por los bosques que se generan a metros de las arenas. Un agregado: su vida nocturna. Se puede disfrutar de buena comida y música en Niffo Huts, la Jefa o Diverse Sauzen, todas ofrecen cenas con vista al mar y la oportunidad de conseguir fotografías exclusivas.

Otra que recorre el mundo en imágenes es Caracas Bay, una playa con arena gruesa recomendada para practicar snorkel y bucear, y por la variedad de pequeños restaurantes acompañados del mar calmo. Es una de las más antiguas, elegida por buena parte de los residentes de la isla. Y Playa Lagún es popular entre los buceadores y pescadores; con sus rocosos acantilados alrededor del largo y angosto canal, y su amplia variedad de peces, es un perfecto lugar para que aniden las tortugas. El descenso al final del canal, cubierto de corales y grandes esponjas, es alucinante. 

Una vista aérea de la Playa Forti parece una postal, con sus barcos de pesca, su arena marrón gruesa, gran variedad de bares y la empinada rampa de su restaurante. La Picadera se caracteriza por la diversidad de restós. Y la Santa Cruz, porque está rodeada de palmeras y posee multiplicidad de pájaros. La Porto Mari, por su parte, es una hermosa bahía arenosa inmersa en una propiedad privada, con aguas calmas ideales para practicar buceo y snorkel. La extraordinaria diversidad de playas incluye a Kalki, Jan Thiel, Avila’s, Cas Abao, Jan Thiel, Klein, Mambo, Jeremi, Kalki, Kenepa Chiki y Kenepa Grandi, entre otras.

El mercado callejero de Curazao ofrece vibrantes tiendas con coloridos letreros pintados a mano, artesanías de madera y arte tropical

 

BAJO EL MAR 

La variedad de sitios para el buceo es excepcional, una experiencia inolvidable para quien se aventure. Los más experimentados comparten esos lugares idílicos con quienes poseen menos experiencia. Uno de los más afamados es el Elvin’s Plane Wreck, ubicado en la costa oeste: invita a una inmersión única para hallar un Fokker Fairchild 27 (hundido intencionalmente en 2006 para crear una nueva atracción) que fue utilizado por Antillean Airlines, sobre un fondo arenoso rodeado de corales duros y coloridos, tortugas morenas y grandes cardúmenes.

El denominado Hell’s Corner (Esquina del Infierno) toma su denominación de la fuerte corriente que fluye en el sitio de buceo, con una impresionante pared profunda entre corales, esponjas, gorgonias, abundante vida pelágica, tortugas marinas, langostas, peces torito y barracudas. Y el Mushroom Forest es famoso por sus exclusivas formaciones de coral con forma de enormes hongos y un paisaje submarino cubierto de “sombreros” de coral estrella que crean la ilusión de un vasto bosque encantado bajo sus aguas cristalinas. 

La lista de los sitios de buceo y snorkel deslumbrantes es amplísima: Airplane Wreck, el Barracuda Point, Basora, Black Rock (Piedra Pretu), Boka Grandi, Playa Mansaliña, Snake Bay and Kaap Mal Meeuw, Diver’s Leap, el Valley, Newport and Kathy’s, Elvin’s Plane Wreck, Guliauw, Lover’s Beach, Lower House/Kas Abou, Sandy’s Plateau and Boka di Sorsaka y The Valley (Port Marie).

Por supuesto que también son muy atractivos los chárter de pesca, excursiones en barco, experiencias en kayak, piragüismo, kite y windsurf, tours abiertos y privados, y los llamados “tour de adrenalina”: en Aquafari se explora el mundo submarino en un scooter subacuático autopropulsado, entre peces tropicales y coloridos arrecifes, guiado por expertos buzos. Se anuncia “seguro, fácil e inolvidable”.

La variedad de sitios para el buceo en toda la isla de Curazao es excepcional. Es una experiencia inolvidable para quien se aventure.

 

NATURALEZA VIVA

La rica biodiversidad y la belleza natural de Curazao son dignas de explorar. El Shete Boka National Park es un escarpado campo que culmina en cavernas subterráneas moldeadas por inmensas olas, con escalones naturales que conducen a la boca de una taberna. El turista puede sentarse a beber o caminar por el risco de piedra caliza y disfrutar de vistas espectaculares. En las Cavernas Hato, formadas debajo del mar en la Edad de Hielo y que cubren 4900 m2, se pueden ver alucinantes formaciones de piedra caliza, piscinas, cascadas… Y una colonia de murciélagos de nariz larga comedores de fruta.

Amazonia: The Jungle Experience invita a “embarcarse en un cautivador recorrido por la selva, conociendo de cerca a fascinantes animales”. Al tiempo de disfrutar de la gastronomía en “¡la apacible atmósfera de la selva!”. La extraordinaria Curaçao Ostrich Farm (Granja de Avestruces) es la más grande fuera de África y ofrece paseos guiados para conocer in situ 600 aves y magníficos avestruces (desde pichones de un día hasta aves adultas de más de ocho años). Otros sitios recomendables: Christoffel Park, Curaçao Rif Mangrove Park, el Curaloe y el Hofi Mango.

Y si se trata de explorar los diversos terrenos de la isla se ofrecen caminatas, cabalgatas, ciclismo, lasertag, recorridos en Harley Davison, cuatriciclos, jeeps o 4×4. También escaladas de montaña combinadas con senderismo, una alternativa ideal para amantes de los desafíos, en cuatro áreas muy diversas: Tafelberg (visita obligada), Roi Rincon, Piscadera y Fort Beekenburg. 

 

MUCHO MÁS

La isla es, a la vez, riquísima en cultura y tradición. La colorida capital Willemstad bien puede ser un punto de partida para conocer los cuatro distritos (Punda, Otrobranda, Pietermaai y Scharloo), “cada uno con personalidad y encanto propios”. Willemstad es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1997. Tiene más de 700 edificios históricos protegidos y una extraordinaria diversidad de estilos arquitectónicos. Puede ser recorrida, por ejemplo, con el llamado PocketGuide Audio Tours, que así se presenta: “Sumérgete en la rica historia, la vibrante cultura y los tesoros ocultos de la isla. Explora a tu propio ritmo, en cualquier momento y lugar, con narraciones expertas que dan vida a Curazao”. Incluye lugares emblemáticos como el Landhuis Klein Santa Martha, el Rooi Katootje, el Savonet o el Santa Bárbara. 

También hay una gran variedad de museos, como el Children’s Curaçao, el Jewish Curaçao, el Kura Hulanda, el Maritime, el Mongui Maduro, el Tula, el Octagon y el Savonet.

Y la actividad nocturna es intensa, tanto en diversión, como en entretenimiento y gastronomía. Por ejemplo, el Bandido Cigar Lounge, el Jan Thiel Beach & Plaza, La Casa de Habanos Curacao, La Vitola, el Madero Ocean Club. Para comer, tomar un trago o pasar un buen momento, en especial para el público juvenil: Bario Food Yard, Cascada Rooftop Bar + Kitchen, Hemingway, Iguana Café, Netto Bar, Omundo, Skaterz, The Greenhouse, Wet & Wild Beach Club y Sopranos Sportsbar & Pizzeria. Skaterz cuenta con la única pero espectacular pista de patinaje de la isla. Y por supuesto, los casinos: Diamond Beach, Downtown, Hill Ross, Princess, Sahara, Wind Creek Carnival y Airport.

En definitiva, la variedad de atracciones y propuestas convierte a Curazao en la isla de los colores y la fantasía.

– Fotos: iStock y Gentileza Oficina de Turismo Curazao.

 

LICOR FULMINANTE  

Los españoles que desembarcaron en el Caribe a fines del siglo XV fueron descubriendo una naranja amarga, pero deliciosa: fruta de buenas dimensiones y un jugo característico, con cáscara carnosa y brillante, gajos finos fáciles de desgranar y semillas suculentas. Una leyenda indica que un tal Pérez Maestre descubrió las primeras semillas en la dominicana isla La Española (1527). Como sea, se les ocurrió macerar las cortezas. Con los años se fue definiendo el sabor de ese menjunje exquisito. Su graduación alcohólica también es muy amplia: oscila entre los 15° y los 40°. Su nombre latino es Citrus aurantium currasaviensis, pero en las mejores licorerías se lo conoce como “curazao”. Una verdadera exquisitez paradisíaca. Una bebida tan deliciosa como peligrosa: las sensaciones explotan con mayor intensidad en cada trago.

 

DESDE EL AIRE 

En la web oficial de Curazao figura un llamativo listado de 28 líneas aéreas que llegan y salen de la isla. Se trata de un fiel indicativo de lo atrayente del destino caribeño para turistas de todas partes del planeta y el modo en que está organizado uno de los aspectos clave para facilitar la llegada. 

Desde Latinoamérica llegan Avianca, Wingo, Copa Airlines, Z Air, Jetair, Surinam Airways, Azul Airlines, Laser Airlines, Avior Airlines, Fly Allways

Desde Norteamérica: American Airlines, United, Delta, Jetblue Airways, Air Canada, West Jet, Surinam Airways

Desde Europa: KLM Royal Dutch, TUI, Corendon Dutch

Desde el Caribe: Caribbean, Divi Air, Z Air, Winair, Jetair, Sky High, Air Century, Arajet

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