- ¿Cuál es el secreto para que la marca perdure?
Desde que empecé siempre tuve un propósito bien claro, que es el de hacer ropa para todas las mujeres, de norte a sur y de este a oeste del país, y en ese “todas” incluía las edades, los talles y las morfologías para cada región y cada clase de mujer. Cualquiera tiene que encontrar algo en la marca; jamás irse con un “no” y encontrar siempre el “sí”. Sin querer queriendo, me anticipé a la Ley de Talles, y quizás ese fue el motivo por el cual la marca empezó a ser querida.
- ¿Cuál es tu fórmula para tener prendas que calcen bien a todas?
Me gusta que la mujer se sienta cómoda, que la ropa esté a su servicio en lugar de que ella sea una esclava de la ropa. Por ejemplo, no todos los jeans son para todas, y por eso no hacemos un solo modelo, sino que llegamos a hacer hasta 20 versiones distintas. Incluso actualmente estamos haciendo ocho o nueve calces variados y diferentes. Trabajamos del talle 0 al 5, así que tenemos suficiente variedad.
- ¿Cómo elegís las telas?
Lo que siempre buscamos es que las texturas sean agradables para el contacto con la piel, sumado a que tengan buena caída y sean fáciles de planchar. Hoy la mujer se ha vuelto muy práctica, y después de la pandemia nos dimos cuenta de lo importante que es la comodidad.
- ¿Y si es necesario algo más formal?
Estoy orgullosa de mi sastrería, porque tiene muy buen corte y calce, y modela la figura de una manera extraordinaria. Tenemos muy en cuenta los hombros y siempre ofrecemos prendas de diferentes largos para la gran diversidad de alturas y talles. En general, hoy la mujer elige ante todo estar cómoda. Quizás no usan un traje completo como antes, sino un buen blazer con un pantalón cargo o un jean; algo más desestructurado para el día y algo más elegante para la noche.
- Un clásico de tus piezas es el bordado, el toque artesanal…
A muchísimas mujeres les encanta el bordado, y nosotros nos hemos hecho muy conocidos por nuestras blusas bordadas a mano, una tendencia que está regresando con fuerza, porque gracias a Dios hoy se vuelve a valorar todo lo artesanal. Otra cuestión importantísima de nuestra marca es que, si bien tenemos venta mayorista, locales propios y franquicias, jamás hacemos cantidades demasiado grandes de cada prenda porque queremos que sea bastante exclusiva.
- ¿Hacen solo prêt-à-porter?
Sí, el núcleo de la marca es el prêt-à-porter. Yo te hago una muy buena línea de cóctel que va a durar muchísimo tiempo en tu guardarropa, muy práctica y que nunca va a pasar de moda. A mí no me busques por vestidos para un casamiento supertop, porque lo mío son los conjuntos cómodos, elegantes, fáciles de llevar, sutiles y que se puedan usar varias veces sin que se note que es el mismo.
- ¿Cómo definís a la mujer argentina?
Como una mujer elegante que está muy informada sobre la moda, que sabe lo que quiere y sabe elegir. Que le gusta estar muy cómoda con lo que tiene puesto, porque no le gusta que la ropa le apriete o incomode. Por eso, tenemos una muy buena línea de jeans y sportwear ideal para salir a caminar o hacer yoga, la línea de punto y la de fin de semana, y también hacemos trajes de baño para el verano.
- Atendés a distintas generaciones: a la mujer de 40 años y a la de 60… ¿y también a las de 20?
No, a las de 20 no, salvo que no encuentren talle en otra marca. Siempre quiero que la de 40 me elija, como lo hacen también algunas de 60, las que han crecido conmigo. O, mejor dicho, hemos crecido juntas. De todas formas, yo no creo que las marcas tengan edad, pero sí creo que una mujer jamás quiere verse ridícula, y eso me parece fundamental, porque hay mujeres más grandes que, en mi opinión, no se visten adecuadamente para su edad, sino más bien como sus hijas.
“La mujer argentina está muy informada sobre la moda”.
- ¿Tienen compradoras en el interior del país?
Tratamos de llegar a todas partes, por supuesto, porque a mí me interesa todo el país, no solo Buenos Aires. Tengo un local en Córdoba y franquicias en Rosario, Santa Fe, Corrientes, La Plata, Tandil, Olavarría y muchísimos otros lugares… No me quiero olvidar de ninguno.
- ¿Podés adelantar las novedades para este otoño-invierno?
Lo más importante es que todas se van a sorprender con los precios, porque yo defiendo a rajatabla la industria nacional y no tengo intención de importar nada; al contrario, quiero seguir trabajando y dando trabajo… La colección “New In” es superelegante. Hemos cuidado muchísimo la calidad y la confección, porque como hoy en día el mercado está muy restringido, las mujeres van a pensar mucho antes de comprar.
- ¿Y qué colores se vienen?
Se viene muy fuerte el marrón en todas sus gamas. También el gris y el azul marino, que queda muy bien con el marrón, así que es una combinación que va a sorprender.
- ¿Cuáles son los clásicos de la marca?
Un clásico de siempre y que amo son los smokings, lo que más me gusta de mi colección. Son prendas salvadoras que duran muchísimos años porque no pasan de moda. Como siempre, este año vamos a tener los spencer, pero también otros modelos de sacos más largos y lindísimos que además tienen un forro con la misma estampa que la tela, un detalle que va a estar muy bueno. También vamos a lanzar pantalones barrel, redondeados a los costados, y camperas reversibles, de piel e impermeables.
- ¿Hay alguna línea de accesorios que no hayas hecho aún?
La verdad es que ya hemos hecho casi de todo, hasta ropa interior. Me hubiera encantado continuar con zapatos, carteras, anteojos… pero es imposible porque siempre tenemos que lidiar con los vaivenes económicos y las importaciones. Creo que a los que apostamos por la industria nacional, los que fabricamos en el país, nos tendrían que dar las mismas facilidades que a los importadores.
- ¿Hay algo que todavía no hayas hecho?
Mi sueño es hacer home, hogares, decoración. Empezaría por todo lo que está basado en telas, lo que es línea blanca, para después ir agregando otros objetos de decoración. Ya sé que estoy grande, pero espero lograrlo algún día… ¡Ojalá que sea pronto!





