El comienzo de un nuevo año brinda la oportunidad para poner en orden las prioridades, y en eso, las finanzas personales ocupan un lugar central porque son el soporte que permite tomar decisiones con tranquilidad, planificar metas y responder ante imprevistos. Aquí se repasarán algunas claves para transitar este 2026 con una mayor organización financiera.
La lista empieza por considerar la tarjeta de crédito como una aliada para administrar gastos siempre que se utilice con criterio. Se recomienda utilizarla para aquellos consumos que sean posibles afrontar al vencimiento. Además, es aconsejable elegir la financiación en cuotas sin interés y evitar su uso para “tapar baches”. Por último, es bueno revisar cada mes el resumen y programar recordatorios de los vencimientos para no pagar intereses punitorios junto con considerar el pago mínimo solo para casos excepcionales.
Un uso ordenado de la tarjeta de crédito cuida el bolsillo y ayuda a mejorar la conducta financiera ante las entidades. Prestar atención al scoring crediticio suma puntos. Se trata de una evaluación del comportamiento financiero donde se observa el pago de los consumos, si hay deudas vencidas, el uso que se hace de las líneas de crédito y el historial general. Conservar un scoring saludable facilita el acceso a productos financieros, mejora las condiciones de financiación y da previsibilidad a largo plazo.
Otra de las claves es contar con un fondo de emergencia. Si se pincha la cubierta del auto, se enferma una mascota o se rompe un calefón, ¡es un problema! Por eso, lo importante es tenerlo. El monto recomendado es entre tres y seis meses de gastos fijos del hogar. Lo ideal para guardarlo es elegir opciones que conserven disponibilidad inmediata, pero que también generen un rendimiento. La cuenta remunerada de Naranja X puede ser una excelente alternativa si se necesita acceso instantáneo.
Otra opción son los Frascos que tienen plazos personalizados y buenas tasas, y pueden cancelarse ante un imprevisto. Sin embargo, los Frascos Fijos no son lo más recomendable para guardar todo el fondo de emergencia, ya que no se pueden cancelar antes del plazo estipulado. La clave es que esté disponible sin penalizaciones para cumplir su único propósito: dar tranquilidad.
Por último, es conveniente hacer un presupuesto realista, porque permite ordenar los gastos, anticipar meses más exigentes y evaluar si los ingresos alcanzan o si se necesita hacer ajustes.
En definitiva, la clave es mirar hacia atrás para avanzar con más claridad. Y no olvidar que un nuevo año es una nueva oportunidad para lograr una mejor organización financiera.
