Un fondo de emergencia es un respaldo financiero que permite afrontar imprevistos como gastos médicos, la rotura de un electrodoméstico o la pérdida de empleo, sin necesidad de endeudarse. Contar con este fondo brinda tranquilidad y protege las inversiones, ya que evita recurrir a ahorros destinados a otros objetivos o vender activos antes de tiempo.
Para crear un fondo de emergencia, conviene calcular los gastos fijos para saber cuánto se necesita. Lo recomendable es reunir entre tres y seis meses de gastos fijos, aunque cualquier monto suma. La clave está en ahorrar de manera constante hasta formar el hábito.
Entonces, para empezar, se debe determinar la suma de dinero necesaria, luego, fijar una meta alcanzable y, por último, automatizar el ahorro con transferencias periódicas a una cuenta separada. No hay que perder de vista que los ingresos extra, como los bonos o aguinaldos, pueden incrementar el fondo sin afectar el presupuesto habitual.
La recomendación es revisar el fondo cada seis meses, ya que pueden cambiar las necesidades. Es importante que el fondo no pierda valor: aunque no es una inversión, se deben buscar opciones que ofrezcan liquidez rápida y bajo riesgo.
Además, hay que tener en cuenta que si ha ocurrido algo y debe usarse el fondo para enfrentar un evento inesperado, debe procurarse su reposición lo antes posible.
¿DÓNDE GUARDARLO?
Una vez que se logró ahorrar para construir este respaldo financiero, surge una pregunta fundamental: ¿dónde resguardar esos recursos para garantizar su seguridad y evitar que se vean afectados por la inflación?
Para resumir, el lugar ideal debe cumplir con tres requisitos esenciales. Primero, seguridad, porque el dinero debe estar protegido. Segundo, disponibilidad, de modo que se pueda acceder rápidamente ante cualquier eventualidad. Y, finalmente, rendimiento, ya que es conveniente que los fondos generen algún interés mientras permanecen disponibles. Cumplir con estos criterios es clave para mantener la efectividad del fondo de emergencia.
A continuación, se detallan algunas opciones para considerar:
• Cuenta remunerada Naranja X: Dinero seguro, disponible y con rendimientos diarios.
• Plazo fijo con cancelación anticipada: Mayor rendimiento si no se necesita el dinero de inmediato, pero se recomienda revisar las condiciones.
• Frasco de Naranja X: El uso de esta herramienta permite guardar el dinero en pesos mientras genera rendimientos.
• Fondos comunes de inversión de bajo riesgo: Generan intereses y permiten disponer del dinero en 24 o 48 horas.
• Dólares o criptomonedas estables: Para resguardarse de la devaluación, se puede destinar una parte a moneda extranjera o cripto estable. Desde la app de Naranja X se puede comprar tanto dólar oficial como MEP. La ventaja es que es posible comparar las dos cotizaciones y elegir la más conveniente.
Lo mejor es estudiar las opciones y seleccionar aquella alternativa que mejor se adapte a cada situación particular. Además, es importante recordar que el fondo de emergencia es solo para imprevistos reales y necesarios.
