Introducir otra mascota

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Sumar un nuevo animal en la casa requiere una preparación especial para que no haya inconvenientes. Una médica veterinaria explica todos los pasos por seguir. 

Si ya tenemos un animal en la casa, hay que observar si son especies compatibles y analizar la disponibilidad de tiempo y recursos que tenemos para dedicarle”, dice la doctora Sabrina Fuente (@drafuentesabrina), médica veterinaria. Aunque parezca algo raro, perros y gatos pueden convivir sin problemas, pero lo ideal es realizar una adaptación. Es importante conocer a la mascota en profundidad antes de llevar otra a la casa. Para eso es necesario preguntarse si es agresiva con animales de su misma especie. Si la respuesta es negativa, se puede hacer una adaptación gradual. “En el caso de los gatos es diferente, porque son solitarios por naturaleza. Si vamos a sumar otro gato, debemos evaluar el sexo, porque no es lo mismo un macho que una hembra. Los machos son más territoriales. También influye si han sido castrados desde jóvenes, porque disminuye mucho la competencia por características hormonales”, sostiene Fuente. 

LA ADAPTACIÓN

Antes de llevar a la nueva mascota a la casa hay muchas opciones para lograr una adaptación exitosa. “Es recomendable llevar primero los trapos con olores propios de la otra especie como para que empiece a reconocerla”, explica la doctora. La interacción humana también es clave. Fuente señala que muchas veces –en especial con perros– la rivalidad sucede porque el humano interviene. Por eso no es aconsejable hacer el primer encuentro con alguno de los animales a upa del dueño. Ellos tienen que estar sueltos y en lo posible sin los dueños presentes. “Eso evita que el perro se ponga en una actitud defensiva o protectora del humano y ataque”, aclara Fuente. Si hay una posibilidad de que la mascota pueda tener una actitud agresiva, es recomendable colocarle una correa larga para controlarla sin intervenir demasiado. Otro consejo que explica la doctora es el de permitir que los animales se vean sin tener contacto físico, de manera que incorporen la presencia del otro dentro de la casa. Esto no debe hacerse con los animales atados, sino a través de un vidrio o de rejas. Fuente aclara que es muy importante permitir que los animales se manifiesten: pueden gruñir y pisar al otro siempre que no se lastimen. “Hay que dejar que ese comportamiento fluya. Lo mismo ocurre con los gatos: se quedan a uno o dos metros de distancia y levantan el pelaje, soplan o hacen distintos tipos de sonidos de marcación. Entre ellos definen cuál va a ser el líder”. 

CONVIVENCIA IMPOSIBLE

Si transcurrido el período de adaptación (entre 15 días y un mes) y a pesar de que los animales estén castrados se observa poca aceptación y agresión física entre ellos, la convivencia no será viable. 

También hay que ser extremadamente cuidadosos al incorporar otras especies no caninas ni felinas, porque existen combinaciones imposibles. “La agresión de perros hacia tortugas terrestres es altísima y con consecuencias letales, por eso no recomiendo esa mezcla”, dice Fuente. Si se quiere incorporar un conejo o algún roedor, el animal debe estar tranquilo y no ser constantemente perseguido por un perro, ya que el estrés puede ser letal. Lo mismo pasa con gatos, pájaros y peces.