2 PORCIONES
20 MIN PREPARACIÓN
15 MIN COCCIÓN
Ingredientes:
Base:
- 6 a 8 mandarinas, dependiendo del tamaño
- 250 g de azúcar para el caramelo
- Manteca o aceite para el molde c/n
Bizcocho:
- 150 cc de jugo de mandarina
- 175 cc de aceite de girasol
- 150 g de yogurt natural sin azúcar
- 2 huevos
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 150 g de azúcar rubio
- 320 g de harina 0000
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- ½ cucharadita de bicarbonato de sodio de las mandarinas
Procedimiento:
Para la base: enmantecar un molde de 20 a 22 cm de diámetro.
Pelar las mandarinas y cortarlas a la mitad, con cuidado de que no se desarmen.
Colocarlas con el corte hacia abajo en la base del molde.
Por otro lado, en una sartén poner el azúcar y hacer un caramelo claro.
Ir agregando azúcar de a poco, y no mover hasta que comience a caramelizar.
Una vez listo el caramelo (cristalino, sin granos de azúcar, color dorado claro), volcar sobre las mandarinas que habíamos puesto en el molde. Dejar a temperatura ambiente, que solidifique.
Para preparar el bizcocho: poner en un bol los huevos, el azúcar y mezclar. Agregar el aceite, el yogurt, la esencia de vainilla, el jugo y la ralladura de las mandarinas. Mezclar bien con un batidor de mano o espátula.
Tamizar la harina con el polvo de hornear y el bicarbonato e incorporar a la preparación.
Volcar en el molde y cocinar en un horno previamente precalentado a 170º por aproximadamente 45 minutos. Probar pinchando con un palillo en el centro, debe salir seco.
Retirar del horno, dejar reposar y luego desmoldar en tibio cuando el caramelo aún no haya endurecido.
Podés servirlo tibio o frío. Como postre con crema o solo, para la hora del té.
TIP
Si se llega a enfriar demasiado y te cuesta desmoldarlo, dale un poco de calor sobre la hornalla para que el caramelo vuelva a fundirse y salga fácilmente.





