Una investigación internacional, en la que ha participado el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ha demostrado en modelos preclínicos con ratones que la vacunación antigripal no solo protege frente al virus de la influenza, sino que también fortalece la respuesta inmunitaria y disminuye significativamente la mortalidad asociada a infecciones bacterianas secundarias.
El estudio, publicado en la revista Journal of Virology, está liderado por la Facultad de Medicina Icahn de Mount Sinai (Nueva York, EE.UU.) y cuenta con la colaboración del Centro Nacional de Microbiología (CNM) del ISCIII y de investigadores de la Universidad CEU San Pablo de Madrid.
Las infecciones bacterianas secundarias, especialmente aquellas causadas por Streptococcus pneumoniae (neumococo), son responsables de una gran parte de las complicaciones graves y de la mortalidad durante las epidemias anuales de gripe. Este riesgo es particularmente elevado en personas mayores y en pacientes inmunodeprimidos.
Los resultados del trabajo aportan nuevas claves para entender cómo las coinfecciones bacterianas agravan la enfermedad gripal y cómo la vacunación puede mitigar ese peligro.El estudio fue coordinado desde Mount Sinai por el investigador Michael Schotsaert. Entre los autores destaca Jordi Ochando, del CNM-ISCIII y de la Escuela Icahn de Nueva York, quien señala: “Este estudio supone otra demostración de la necesidad de entender cómo funciona la inmunidad entrenada para controlar la memoria del sistema inmunitario innato”.
EFECTOS PROTECTORES DE LA VACUNA TRIVALENTE INACTIVADA
Los experimentos realizados en ratones mostraron que una sola dosis de la vacuna trivalente inactivada frente al virus influenza (TIV) tuvo un impacto notable en la supervivencia durante coinfecciones.
En casos de infecciones simultáneas por virus y bacteria, la mortalidad se redujo del 50% al 15%. En las denominadas “súper infecciones” –aquellas en las que la infección bacteriana aparece una semana después de la viral–, la mortalidad bajó del 100% al 50%.
Además, la vacunación disminuyó las cargas virales y bacterianas en los pulmones y controló mejor la inflamación pulmonar. Entre los cambios inmunitarios observados destacan:
-La prevención de la pérdida masiva de macrófagos alveolares.
-Un aumento de la presencia de eosinófilos.
-Una reducción de la infiltración de neutrófilos, lo que refleja un proceso inflamatorio más controlado que en los animales no vacunados.
Los ratones vacunados también mostraron una menor producción de citocinas proinflamatorias y una respuesta humoral más equilibrada en comparación con los no vacunados.
IMPLICACIONES PARA LA SALUD PÚBLICA
Estos hallazgos ayudan a explicar por qué la gripe puede derivar en infecciones bacterianas letales y sugieren que la vacunación antigripal podría cambiar este escenario, mejorando de forma significativa la supervivencia incluso cuando se administran dosis subóptimas.
