Dos hombres esperan en un espacio indefinido. Un zapato abandonado se convierte en el centro de su mundo y en la promesa de alguien que vendrá. Mientras el tiempo se estira y se desarma, la espera se vuelve pensamiento, juego, fe y compañía. Esperar juntos es, quizá, una forma de no desaparecer.
Con humor, poesía y momentos de profundo vértigo emocional, la obra propone una
experiencia sensible sobre el paso del tiempo, la soledad y la necesidad de ser mirados. Una pieza íntima y poderosa que combina absurdo, ternura y reflexión, donde esperar juntos se transforma en el acto más humano de todos.
La obra se presentará en 4 únicas funciones los viernes de marzo a las 20 horas en Belisario, Club de Lectura, en Avenida Corrientes 1624. Entradas por Alternativa Teatral.
PALABRAS DE CORINA FIORILLO
“En un mundo regido por la urgencia, la productividad y la visibilidad más que cruel , esperar —sin garantías ni testigos— se vuelve casi un acto de resistencia. El proyecto dialoga con la tradición del absurdo, en particular con Samuel Beckett, pero relee la
espera desde una perspectiva actual, atravesada por la pérdida de sentido y la necesidad de seguir estando aun cuando nadie mira. A su vez, se inscribe en el legado de Fernando Arrabal y el Teatro del Pánico, incorporando el juego, la dualidad de dos que somos uno , el exceso, la contradicción y el humor como herramientas políticas”, consigna la directora en el comunicado de prensa de la obra. Y agrega: “La puesta en escena elige la austeridad y el objeto mínimo como núcleo simbólico. ¿Un zapato puede organizar un espacio? puede, creemos nosotros, y también puede organizar el tiempo, no como metáfora cerrada sino como vínculo ético con lo ausente. La búsqueda de sentido
hace que estos dos hombres se re definan uno en el otro. Hace que la espera sea el motivo y la razón de un todo. El cuerpo, el ritmo, el sonido y el silencio construyen la dramaturgia tanto como la palabra. Dos cuerpos sosteniendo el mundo mientras esperan. Dos cuerpos sosteniéndose La obra invita al público a habitar ese tiempo suspendido como una forma de pensamiento colectivo y tal vez de salvación poética”.





