A Kaiser lo encontraron a 15 kilómetros de su hogar. Por suerte, una chica lo levantó de la ruta, lo curó y cuidó junto a otros catorce perros que huyeron de las llamas. El reencuentro con Jesús, su dueño, se dio gracias a la Fundación Planeta Vivo que había visitado su casa arrasada por el fuego el día anterior. Entre tanto dolor, Jesús encontró algo de consuelo.
El año empezó mal para los habitantes del Epuyén, El Hoyo, Puerto Patriada. Decenas de miles de hectáreas en Chubut fueron las zonas más afectadas por los incendios en enero, incluido el Parque Nacional Los Alerces, Patrimonio Mundial declarado por la Unesco. En paralelo, también hubo incendios en Neuquén, Santa Cruz, Río Negro y La Pampa todavía con focos activos o bajo alerta.
Mientras se define si las causas de los incendios fueron intencionales o no, vale recordar que estos eventos se dan de manera recurrente en diferentes partes del país. En los últimos años hubo una intensificación del fuego en verano debido a las sequías, el viento y las altas temperaturas.

“El impacto ambiental es terrible porque se pierden bosques. El Parque Nacional Los Alerces es una reserva declarada por la Unesco y eso es una pérdida terrible porque no solamente muere toda la flora, que después tarda añares en recomponerse, sino también toda la fauna”, relata a CONVIVIMOS desde El Hoyo Fernando Pieroni, presidente de la Fundación Planeta Vivo, dedicada al rescate y rehabilitación de animales silvestres y domésticos. La fundación también estuvo en los incendios de 2021 y 2025 en el sur.
“El problema es la fauna silvestre. Es muy difícil hacer un relevamiento y una atención porque el animal silvestre huye. Si logra salir del incendio, se resguarda en donde puede, y en muchos de los casos termina con terribles heridas y no a la vista a nadie. También es muy difícil su manipulación”, continúa.
Muchas aves y mamíferos o reptiles que viven en madrigueras se ven atrapados por el fuego y después, con el suelo caliente, no pueden sobrevivir, mientras los huevos y los pichones quedan en los árboles y terminan muriendo. La situación se complejiza cuando los que huyen no pueden volver a su hábitat porque está destruido y deben buscar uno nuevo, entonces empiezan a aparecer en zonas pobladas y se generan conflictos cuando se enfrentan a las personas o a otras especies.

“Con el tiempo esto se recompone, pero lamentablemente en el camino se han perdido muchas vidas de animales y lo más triste de todo es que no sabemos cuántos porque nadie hace relevamientos de esto. Es muy difícil hacerlo, lleva muchísimo tiempo y a la vez es muy costoso”, explica Pieroni.
CICATRICES
Son varios los grupos que están dando asistencia a los animales en el Sur. Entre ellos, se encuentran los compañeros de Luis Martínez, un ambientalista que está organizando la ayuda para la población afectada por segundo año consecutivo, además de haber estado colaborando en los incendios de su provincia, Corrientes, el año pasado. Con su grupo, compran alimentos para animales y fardos de alfalfa y los distribuyen a quienes lo necesitan.

“Los incendios se van intensificando, son mucho más frecuentes, con mayor intensidad, y esto tiene un impacto severo en la vegetación que no vamos a ver ahora sino en los próximos años. Va a tardar mucho más en regenerarse y quizás va a haber áreas donde no se va a regenerar y va a necesitar intervención humana. Y cuando eso pasa ya no es lo mismo, porque se pierde toda la cadena ecológica que venía sosteniendo ese ambiente”, detalla Martínez a CONVIVIMOS.
“Y a aquellos animales que tienen que migrar a otros lugares para buscar refugio, para poder alimentarse, esto los lleva a un estrés enorme porque entran en territorio que desconocen o en un área en la que posiblemente no lleguen a encontrar su fuente de alimento. Lo mismo pasa cuando un animal entra en zonas urbanizadas: implica un estrés enorme que les genera muchas veces agresividad”, apunta.
Martínez recuerda también las secuelas de los incendios de años anteriores en su provincia: “yacarés, víboras, carpinchos, ciervos de los pantanos también, recibieron quemaduras muy graves. Uno de los ciervos que veníamos siguiendo muy de cerca, tenía una de las patas tan quemadas que ya caminaba sobre los huesos. Fue un horror porque no se pudo salvar por tanto tiempo que estuvo expuesto, sufriendo”, dice.
La situación en ese caso se vio agravada por la sequía que sufría la provincia, lo que permitía que el fuego avance muy rápidamente. “Y hoy hay áreas donde la vegetación aún sigue con esas mismas cicatrices de los incendios. Los árboles autóctonos tardan muchísimos años en recuperarse y con ello también la cadena ecológica, desde los insectos, que habita en esa zona, que es lo que hace que este ecosistema vuelva a tener una funcionalidad”, asevera.
PERRO, OVEJAS Y CABALLOS
“Vi animales muertos: lamentablemente algunos perros, caballos que se tuvieron que eutanasiar por las grandes heridas que tenían. Ayer vimos un grupo de ovejas todas quemadas. Están siendo asistidas, pero tienen heridas muy graves y va a ser muy difícil poder salvarlas”, declara Fernando Pieroni mientras camina por las calles de El Hoyo.
“También hay que entender la otra cara, que la gente que tiene esas ovejas tal vez ha perdido gran parte de su casa y de sus bienes y entonces, si no hay una ayuda externa, que vayamos y les hagamos las curaciones y los seguimientos, es imposible que puedan seguir asistiendo a esos animales. En muchos de los casos terminan siendo eutanasiados o muriendo por infecciones propias de las quemaduras”, resume.
Con su equipo de veterinarios y un quirófano móvil, Pieroni recorre la zona afectada mientras espera al resto del grupo que viene desde Buenos Aires. Realiza un relevamiento, escucha historias de pérdidas y lamentos y entrega alimento para los animales.
“Acostumbrarnos a dejar acopio para todos estos meses que vienen, que van a ser durísimos. Imaginate que si es duro para la gente, para los animales es mucho más. Nosotros venimos a cubrir esa necesidad”, reflexiona.
“Muchas veces después del fuego es peor porque ahí encontrás la destrucción que hay. Quedan familias sin nada, porque ya vimos más de once viviendas destruidas por completo. Y los animales que son rumiantes, que comen pasto, no tienen vegetación para comer. Entonces terminan comiendo hasta las mismas cenizas y eso los termina por matar”, describe. El presidente de la Fundación Planeta Vivo opina que este año los incendios se podrían haber evitado y que, al igual que el año pasado, “los recursos fueron muy escasos y llegaron muy tarde”.
“Esto va a pasar siempre, lamentablemente. Veo que hay muchos habitantes del lugar que están preparados para esto y otros que no. Cuando venimos, siempre tratamos que el vecino empiece a equiparse con motobombas, con sistemas de extinción rápida de fuego. No hace falta ser brigadista para apagar un fuego, sí tener dos o tres herramientas y un poco de conocimiento, hacer pequeñas brigadas en los diferentes pueblitos, cosa que cada habitante pueda hacer un ataque primario a los primeros focos para evitar esto”, propone Pieroni.

Esa falta de preparación, de planes oficiales y de acciones concretas por parte de los gobiernos es una preocupación muchas veces manifestada por las organizaciones ambientalistas que expresan sus reclamos ante cada temporada de incendios.
“A mí la verdad que me da mucha impotencia porque los servicios que deberían de estar a disposición para proteger los recursos de la sociedad no están. Hoy los vecinos son quienes se ponen el casco de bomberos y brigadistas para poder defender no solo sus bienes, sino también sus recursos naturales y la belleza natural que hay a su alrededor”, concluye, por su parte, Martínez.
CÓMO AYUDAR
La Fundación Sí se encuentra realizando una campaña para ayudar a las familias afectadas por el fuego. Los aportes económicos se destinan a insumos esenciales, herramientas y materiales para la reconstrucción y acompañamiento. Se puede obtener más información aquí.
La Fundación Planeta Vivo está recaudando fondos para la compra de alimentos de animales. En @fundación.planetavivo.arg la organización muestra cómo realiza su trabajo y se encuentran los datos de contacto.
