Dos de las especies más emblemáticas de la Antártida, el pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) y la foca peletera antártica o lobo marino antártico (Arctocephalus gazella), han sido reclasificadas como “En Peligro” en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El anuncio, realizado esta semana, subraya la acelerada crisis provocada por el cambio climático en el continente blanco.
El pingüino emperador pasó de la categoría “Casi Amenazado” a “En Peligro”, mientras que la foca peletera antártica lo hizo desde “Preocupación Menor” (Least Concern) a “En Peligro”. Según la UICN, el principal responsable es el calentamiento global, que altera drásticamente el hielo marino y la disponibilidad de alimento en el ecosistema antártico.
LA VULNERABILIDAD DEL PINGÜINO EMPERADOR
Los pingüinos emperador dependen del hielo marino fijo —aquel adherido a la costa, al fondo oceánico o a icebergs varados— para criar a sus polluelos y durante la época de muda, cuando pierden su impermeabilidad y no pueden entrar al agua. La ruptura prematura y la pérdida progresiva de este hielo, impulsadas por el aumento de las temperaturas, constituyen el factor principal de su declive.
Imágenes satelitales revelan que entre 2009 y 2018 la población adulta disminuyó alrededor del 10%, lo que equivale a más de 20.000 individuos. Las proyecciones de la UICN son aún más alarmantes: se espera que la población se reduzca a la mitad para la década de 2080 si las tendencias actuales continúan.
“El cambio climático inducido por el ser humano representa la amenaza más significativa para los pingüinos emperador”, señaló Philip Trathan, miembro del Grupo de Especialistas en Pingüinos de la UICN.
EL DRÁSTICO DESCENSO DE LA FOCA PELETERA
En el caso de la foca peletera antártica, su población ha caído más del 50% desde 1999, pasando de aproximadamente 2,187 millones de individuos maduros a unos 944.000 en 2025. El aumento de la temperatura del océano y la reducción del hielo marino obligan al kril —su principal fuente de alimento— a desplazarse hacia aguas más profundas y frías, donde resulta menos accesible para estas focas, especialmente durante la cría.
Este declive se produce a pesar de que la especie se había recuperado parcialmente tras la prohibición histórica de su caza comercial por su piel.
UN LLAMADO URGENTE A LA ACCIÓN
Grethel Aguilar, directora General de la UICN, declaró en el comunicado oficial: “Estos importantes hallazgos deberían impulsarnos a actuar en todos los sectores y niveles de la sociedad para abordar decisivamente el cambio climático. La disminución del pingüino emperador y de la foca peletera antártica en la Lista Roja de la UICN es una llamada de atención sobre la realidad del cambio climático”.
La UICN, con sede en Gland (Suiza), es la principal autoridad mundial en materia de conservación de la naturaleza y actualiza periódicamente su Lista Roja, que evalúa el riesgo de extinción de miles de especies.
Expertos de BirdLife International y otros organismos coinciden en que estos cambios de estatus constituyen una “advertencia clara” de que el cambio climático está acelerando la crisis de extinción incluso en las regiones más remotas del planeta. Los científicos enfatizan la necesidad urgente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger los hábitats antárticos.






