La cinta, una producción coproducida entre Argentina y España, desembarcará en las salas nacionales el próximo 26 de febrero, distribuida por Buena Vista International, y promete convertirse en uno de los títulos destacados de la temporada.
La trama gira en torno a un encuentro aparentemente cotidiano que deriva en tensión creciente. Manu (interpretado por Dani Rovira) trabaja en un chiringuito de playa y debe lidiar con Klaus (Guillermo Francella), un turista obstinado que se niega a dejar la última tumbona al cierre del día. Lo que comienza como un choque de personalidades opuestas –el empleado agotado frente al cliente excéntrico– evoluciona hacia un suspenso psicológico cuando Manu empieza a sospechar que la presencia de Klaus no es casual. La tensión escala hasta que Klaus hace una oferta perturbadora, transformando la historia en una mezcla única de comedia negra, malentendidos y duelo interpretativo.
Francella, uno de los actores más versátiles y populares del país (recordado por éxitos como El secreto de sus ojos, El clan y comedias como Corazón loco), encarna aquí a Klaus, un personaje enigmático que desafía las expectativas. Por su parte, Rovira aporta su carisma cómico habitual, conocido por títulos como Ocho apellidos vascos.

El director Javier Veiga, también actor en la cinta, firma un guion que juega con la ambigüedad: “nada es lo que parece y cada encuentro esconde algo más”, según sus propias palabras en entrevistas recientes.
El elenco se completa con figuras como Antonia San Juan, Marta Hazas y el propio Veiga en roles secundarios. La película, de aproximadamente 97-100 minutos de duración, combina paisajes playeros con un tono que alterna humor, intriga y análisis psicológico, generando expectativas altas entre el público que valora propuestas que van más allá de la comedia pura.
Medios especializados lo señalan como “el duelo actoral del año” en el cine hispano, y varios analistas lo posicionan como un estreno fuerte para el verano-autumn en Argentina.
