Los océanos del planeta absorbieron en 2025 una cantidad de calor sin precedentes desde que comenzaron las mediciones modernas, alcanzando los 23 zettajulios (23 × 10²¹ julios), según revela un estudio internacional publicado en la revista Advances in Atmospheric Sciences.
Esta cifra representa una magnitud equivalente a 37 años de consumo energético global tomando como referencia el año 2023, cuando la humanidad utilizó aproximadamente 620 exajulios por año.
Los océanos continúan actuando como el principal amortiguador térmico del sistema climático, absorbiendo más del 90 % del exceso de calor generado por los gases de efecto invernadero. Por esta razón, el contenido de calor oceánico (OHC, por sus siglas en inglés) se considera uno de los indicadores más fiables y robustos del cambio climático a largo plazo.
El estudio reúne y compara datos procedentes de tres instituciones observacionales de referencia —el Instituto de Física Atmosférica de la Academia China de Ciencias, Copernicus Marine y NOAA/NCEI— junto con reanálisis oceánicos desarrollados en tres continentes: Asia, Europa y América. Todos los conjuntos de datos coinciden en señalar que 2025 registró el valor más alto de OHC jamás documentado, confirmando una tendencia de ganancia continua de calor que se mantiene sin interrupción.
CALENTAMIENTO DESIGUAL Y REGIONES CRÍTICAS
El incremento no se distribuye de manera uniforme. En 2025, el 16% de la superficie oceánica mundial registró récords absolutos de contenido de calor, mientras que aproximadamente el 33% se situó entre los tres años más cálidos de su serie histórica. Las regiones que mostraron mayor intensidad de calentamiento fueron:
-El Atlántico tropical y sur.
-El Pacífico norte.
-El Océano Austral.
Los autores destacan que la tasa de ganancia de calor en los primeros 2.000 metros de profundidad se ha mantenido constante desde la década de 1990, con una ligera aceleración observable en los últimos años. Desde 2017, cada año ha establecido un nuevo máximo histórico de OHC, una racha que se prolongó por noveno año consecutivo en 2025.
TEMPERATURAS SUPERFICIALES Y CONSECUENCIAS EXTREMAS
Aunque la temperatura media global de la superficie del mar en 2025 fue la tercera más alta en el registro instrumental (aproximadamente 0,5 °C por encima del promedio 1981-2010), quedó ligeramente por debajo de los valores de 2023 y 2024 debido a la transición de condiciones de El Niño hacia La Niña en el Pacífico tropical.
Aun así, las aguas superficiales más cálidas de lo habitual intensifican los procesos de evaporación y precipitación, lo que favorece la formación y el fortalecimiento de ciclones tropicales, así como eventos meteorológicos extremos. Durante 2025, este mecanismo contribuyó significativamente a:
-Inundaciones generalizadas en el sudeste asiático.
-Sequías prolongadas en el Medio Oriente.
-Episodios de lluvias intensas y persistentes en México y el noroeste del Pacífico.
IMPACTOS A LARGO PLAZO Y MENSAJE DE LA CIENCIA
El aumento sostenido del calor oceánico alimenta varios procesos críticos: acelera la subida del nivel del mar, prolonga las olas de calor marinas, incrementa la intensidad de fenómenos extremos y eleva la temperatura y la humedad atmosférica en amplias regiones del planeta.
