Un nuevo estudio genómico, uno de los más grandes realizados hasta la fecha en poblaciones latinoamericanas, confirma que los genes asociados al autismo son en gran medida los mismos en diferentes orígenes étnicos, lo que refuerza la universalidad de su biología subyacente.
El trabajo, dirigido por investigadores de la Escuela Icahn de Medicina en el Monte Sinaí (Nueva York, EE.UU.), se publica en la revista Nature Medicine y forma parte del consorcio GALA (Genomics of Autism in Latin American Ancestries). Analizó datos de secuenciación del exoma y del genoma de más de 15.000 personas latinoamericanas de América del Norte, Central y del Sur, de las cuales aproximadamente 4.700 tenían diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA).
ANÁLISIS EN POBLACIONES DE ASCENDENCIA MIXTA
Las poblaciones latinoamericanas, que representan el mayor grupo de ascendencia mixta reciente a nivel mundial (con contribuciones indígenas americanas, africanas occidentales y europeas), ofrecieron una oportunidad única para estudiar la arquitectura genética del autismo en un contexto de alta diversidad.
Los investigadores examinaron más de 18.000 genes en busca de variantes codificantes raras y deletéreas (cambios genéticos con potencial impacto clínico significativo para el diagnóstico, el tratamiento y el asesoramiento familiar). En consonancia con estudios previos realizados principalmente en poblaciones de ascendencia europea, estas variantes se observaron de forma desproporcionada en personas con autismo, especialmente en genes altamente conservados a lo largo de la evolución.
En total, se identificaron 35 genes fuertemente asociados con el autismo en los participantes latinoamericanos. Estos genes mostraron una amplia superposición con los ya identificados en cohortes de ascendencia europea.
“Nuestros resultados indican que la arquitectura genética central del autismo es común a todas las ascendencias”, afirma el autor principal del estudio, Joseph D. Buxbaum, director del Seaver Autism Center for Research and Treatment del Monte Sinaí. “Esto sugiere que la biología subyacente al autismo es universal y refuerza la importancia de garantizar que las poblaciones diversas estén representadas en la investigación genética”.
El estudio también evaluó las métricas comúnmente utilizadas para medir la conservación evolutiva de los genes, una herramienta clave en los análisis genéticos clínicos de trastornos del desarrollo neurológico.
Los investigadores descubrieron que estas métricas, derivadas en gran parte de datos de ascendencia europea, pueden sobreestimar la conservación en algunos casos debido a la menor diversidad ancestral de esas poblaciones. No obstante, siguen siendo muy precisas para los genes más fuertemente conservados.
Según los autores, la secuenciación continuada de poblaciones diversas mejorará aún más estas métricas, especialmente para los genes menos conservados, lo que aumentará la precisión de las pruebas genéticas clínicas en todos los grupos.
IMPLICACIONES PARA LA MEDICINA DE PRECISIÓN
“Estos hallazgos proporcionan una hoja de ruta para mejorar el diagnóstico genético en todos los grupos étnicos”, señaló Buxbaum. “Ampliar la investigación genómica en poblaciones infrarrepresentadas es esencial para reducir las desigualdades en materia de salud y promover la medicina de precisión para el autismo y las afecciones relacionadas en todas las poblaciones ancestrales”.






